Diario Vasco

Kinshasa, 12 jul (EFE).- El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) comunicó que no autorizará nuevos tratamientos experimentales para combatir el brote de ébola que ya ha causado unos 1.650 muertos en el noreste del país, a fin de evitar la "confusión" entre la población, informaron hoy fuentes oficiales.

La restricción fue aprobada el pasado miércoles por el ministerio de Sanidad congoleño y estará en vigor, en principio, para el resto de la epidemia, según informó hoy ese departamento en Twitter.

No obstante, también se indicó que permanecerán "abiertos" a nuevas propuestas de los laboratorios.

El ministerio de Sanidad de la RDC también tomó en consideración que el país dispone de provisiones suficientes de la vacuna rVSV-ZEBOV, un tratamiento también experimental que se viene usando casi desde el principio del brote con buenos resultados pese a las grandes dificultades que presenta la epidemia.

A lo peligroso de la enfermedad se le unen factores como la gran inseguridad en la zona o la desconfianza de la población, lo que ya ha convertido este brote en el peor de la historia de la RDC y en el segundo más grave en el mundo tras la epidemia en África Occidental de 2014.

Por ello, el Gobierno congoleño optó por evitar los riesgos de confusión o de mezcla de los tratamientos que podrían surgir si se aplican nuevos ensayos con componentes cuya eficacia no está probada científicamente.

El balance actual del avance de la enfermedad, que golpea las provincias de Kivu del Norte e Ituri desde el 1 de agosto del año pasado, es de 2.451 personas contagiadas, con de ellos 1.647 fallecidas.

En cuanto a la vacunación, según los últimos datos difundidos por el Gobierno congoleño, se ha aplicado a 158.830 personas.

El virus del ébola se transmite a través del contacto directo con la sangre y los fluidos corporales contaminados, provoca fiebre hemorrágica y puede llegar a alcanzar una tasa de mortalidad del 90 % si no es tratado a tiempo.