Diario Vasco

Johannesburgo, 12 jul (EFE).- Más de una cuarta parte de los ciudadanos de África afirma que tuvo que pagar sobornos en el último año para poder acceder a los servicios públicos básicos, como sanidad o educación, según un estudio difundido hoy que sostiene también que la corrupción va al alza en el continente.

En concreto, el 55 % de los africanos considera que en el último año la corrupción ha crecido en sus países, en contraste con solo un 23 % que opina que ha decrecido y un 16 % que considera que permaneció igual.

Estas conclusiones se desprenden del "Barómetro Global de Corrupción - África 2019", realizado por el centro de estudios Afrobarómetro y Omega Research con el apoyo de Transparencia Internacional.

"La corrupción está trabando el desarrollo económico, político y social de África. Es una grave barrera para el crecimiento económico, el buen gobierno y las libertades básicas tales como la libertad de expresión o el derecho de los ciudadanos a pedir responsabilidades a los gobiernos", sostiene el informe.

Por países, la percepción de aumento de la corrupción es especialmente intenso en la República Democrática del Congo (85 %), Sudán (82 %), Gabón (80 %) y Namibia (78 %).

Los efectos de esta lacra se ceban especialmente con los pobres, ya que según el estudio las probabilidades de que estos paguen sobornos son el doble que entre las personas ricas.

Por sexos, los hombres son ligeramente más proclives, así como la gente más joven también sucumbe a esta práctica más que las personas mayores de 55 años.

La integridad de los funcionarios es una preocupación extendida, especialmente respecto a los cuerpos de Policía, considerados corruptos por el 47 % de los encuestados.

"Dos tercios de los ciudadanos temen represalias si denuncian corrupción. Pero, a pesar de esto, más de la mitad de los ciudadanos encuestados (53 %) creen que las personas normales pueden marcar la diferencia en la lucha contra la corrupción", recoge el estudio.

El estudio se configuró a partir de 47.000 entrevistas personales realizadas en 35 naciones africanas, siempre con márgenes de error nacionales inferiores al 3 %.