Diario Vasco

Moscú, 14 jun (EFE).- Rusia condenó hoy el ataque contra dos petroleros perpetrado el jueves en el golfo de Omán, pero llamó a no lanzar acusaciones "precipitadas" como las vertidas por Estados Unidos contra Irán.

"Condenamos firmemente el ataque, sea quien sea el que esté detrás de su organización. Consideramos necesario abstenerse de conclusiones precipitadas", señala el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado.

La Cancillería rusa tacha de "inaceptable" acusar a alguien de estar implicado en el ataque "hasta la conclusión de una investigación internacional profunda e imparcial".

"Estamos preocupados por la tensión en el golfo de Omán. Detectamos evidencias de una instigación artificial de la situación provocada en gran medida por la iranofobia de EEUU. Instamos a todas las partes a la contención", apunta.

Moscú subraya que no hay alternativa al diálogo para evitar una posterior degradación de la situación en la región del golfo Pérsico.

Además, expresa su agradecimiento a las autoridades iraníes por el rescate de once marineros rusos que integraban la tripulación de uno de los petroleros.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó hoy que su gobierno tiene pruebas de la responsabilidad de Irán en el ataque contra los dos buques, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés.

"(Los iraníes) lo hicieron", dijo Trump en una entrevista telefónica con la cadena FOX de televisión. "Ustedes lo vieron. Ellos no saben que tenemos las técnicas que nos permiten observar en la oscuridad".

Asimismo, el presidente de EEUU insistió en que está dispuesto a dialogar personalmente con el presidente de Irán, Hasan Rohaní, quien ya ha dicho que "no vale la pena hablar con Trump".

Rohaní acusó hoy a Estados Unidos de dar en los últimos años pasos que amenazan la estabilidad mundial durante la cumbre de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) en Biskek, capital kirguisa.

Los dos buques cisterna sufrieron el jueves impactos y explosiones mientras abandonaban el estrecho de Ormuz, a unos 55 kilómetros de la costa de Irán, uno de cuyos barcos rescató a los 44 marineros.