Diario Vasco

Lisboa, 14 jun (EFE).- El Parlamento portugués aprobó hoy acabar con el copago sanitario en los ambulatorios y en todas las consultas y pruebas prescritas por un médico del Sistema Nacional de Salud, por lo que sólo se mantendrá en las urgencias de los hospitales.

El proyecto de ley, elaborado por el marxista Bloque de Izquierda, recibió el voto a favor de todos los partidos del hemiciclo a excepción del democristiano CDS-PP y debe ser discutido ahora en comisión parlamentaria para su futura aprobación definitiva y entrada en vigor, acordada para 2020.

La norma elimina las llamadas "tasas moderadoras", una cuantía económica vigente desde 1992 que los portugueses tienen que abonar cuando acuden al médico o se someten a una prueba.

Según el Bloque de Izquierda, estas tasas suponen "una barrera de acceso a los cuidados sanitarios" y provocan que todos los años centenares de miles de pacientes no acudan a consulta o no se sometan a algunas pruebas médicas.

En la actualidad, los portugueses deben abonar 4,5 euros por una consulta con el médico de cabecera; 3,5 con el enfermero -en el ambulatorio, si es en el hospital asciende a 4,5-, y 7 para ver al especialista.

También existen tasas moderadoras asociadas a pruebas y exámenes médicos que pueden variar desde unos céntimos hasta un máximo de 40 euros.

Las únicas tasas que se mantendrán son las asociadas a las urgencias, que varían entre los 14 y los 18 euros.

Del cobro de las tasas moderadoras, que actualmente representan el 2 % del presupuesto del Servicio Nacional de Salud luso, están exentos unos 5,7 millones de ciudadanos, algo más de la mitad de la población residente del país.

No tienen que pagar las embarazadas y parturientas, los menores de 18 años, las personas con una incapacidad superior al 60 %, los enfermos trasplantados, los donantes de sangre, tejidos y órganos, los bomberos, los refugiados y solicitantes de asilo y las mujeres que se vayan a someter a un aborto, entre otros.

También existen exenciones por razones económicas -para aquellos con rentas mensuales medias inferiores a 643,35 euros- y para algunos desempleados.