Diario Vasco

Berlín, 14 jun (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, subrayó este viernes la importancia de atraer inversiones privadas para construir más vivienda y afrontar la falta de espacio habitable, al tiempo que se pronunció a favor de actuar contra el aumento de los precios de los alquileres.

"La mejor respuesta a la falta de vivienda es crear nuevo espacio habitable", afirmó Merkel durante su discurso en la Jornada del Inquilino, celebrada en Colonia y organizada por la Confederación Alemana de Arrendatarios (DMB).

Según la canciller, el Gobierno debe velar por que se edifique lo suficiente, pero dijo no referirse sólo a las ayudas estatales, sino a "crear un clima en el que sea agradable construir".

Alemania necesita inversores privados interesados en edificar, comprometidos al mismo tiempo con el bienestar común, por lo que hay que lograr que invertir en construir espacios habitables sea "interesante y atractivo".

El objetivo, aseguró la canciller, es construir 350.000 nuevas viviendas por año.

Agregó que el Ejecutivo invertirá en toda la legislatura 13.000 millones de euros en la construcción de vivienda social, en ayudas a la compra de vivienda para familias con hijos y en otras medidas.

Además, Merkel se mostró a favor de utilizar las herramientas legales a disposición para controlar al aumento excesivo de los alquileres, sobre todo con condiciones que ofrezcan "transparencia".

Recordó que ya existe la llamada "Mietpreisbremse", la ley de freno del precio del alquiler, de la que dijo que es necesario hacer más precisa y que usa como base un nivel de arrendamiento local de referencia, calculado a partir del precio medio por metro cuadrado, diferenciado por barrios y zonas.

"Estamos en una fase en la que Alemania debe renovarse radicalmente y eso incluye el espacio habitable. Renovar Alemania puede ser motivo de alegría, pero para ello hay que pensar en todos", dijo Merkel.

Aseguró que el tema de la vivienda accesible como compromiso con el bienestar común seguirá siendo prioritario en la agenda del gobierno.

El Gobierno de Berlín votará el martes próximo la introducción a partir de 2020 de un tope al precio de los alquileres, según el cual los arrendamientos quedarían congelados durante cinco años y que se orientaría en el nivel de arrendamiento local de referencia.