Diario Vasco

Sídney , 14 jun .- La líder de la secta La Familia, Anne Hamilton-Byrne, que maltrató y manipuló mentalmente a menores entre las décadas de 1960 y 1980 en Australia, ha muerto por causas naturales, informan hoy los medios locales.

Hamilton-Byrne, de 98 años, falleció ayer en una residencia de ancianos en Melbourne, en el sureste australiano, tras sufrir demencia senil en sus últimos años de vida, según el portal australiano ABC.

La fallecida, que aseguraba que era una reencarnación de Jesucristo, sometía a los menores una estricta dieta vegetariana y ejercicios de yoga, al tiempo que también eran golpeados, privados de alimento e incluso drogados con LSD.

Otros niños fueron entregados voluntariamente por sus madres a la secta, también dirigida por el marido de Hamilton-Byrne, Bill, mientras que otros eran hijos naturales o habían sido adoptados de forma ilegal.

La Familia llegó a tener bajo su custodia a 28 niños, que vestían de manera idéntica y llevaban el pelo teñído de rubio platino o pelirrojo.

Hamilton-Byrne, una exprofesora de yoga, hacía creer a los menores que el mundo estaba a punto de sucumbir y que ellos serían los líderes del futuro.

En 1987, la Policía hizo una redada en la finca de la secta junto al lago Eildon al noreste de Melbourne, en el estado de Victoria, en 1987 y rescató a los niños.

Anne Hamilton-Byrne, que mezclaba elementos del cristianismo, budismo e hinduismo, fue detenida en Estados Unidos en 1993 con ayuda del FBI, y fue juzgada solo por falsificar documentos de la adopción de tres niños y condenada a pagar una multa de 5.000 dólares australianos (unos 3.450 dólares o 3.061 euros).

Una nieta de la gurú la demandó por maltrato y recibió una compensación de unos 170.000 dólares en 2009, mientras que otra persona también fue compensada económicamente por haber sido engañada en una operación inmobiliaria por Hamilton-Byrne.