Diario Vasco

Málaga/La Coruña, 14 jun (EFE).- El Deportivo defenderá este sábado la renta del 4-2 que firmó el pasado miércoles en La Coruña en su idea de acceder al emparejamiento definitivo para el ascenso a LaLiga Santander, aunque tendrá que sufrir frente a un Málaga que confía en que su estadio de La Rosaleda sea un infierno para el rival y que ayude a darle la vuelta a la eliminatoria.

El equipo andaluz, que en el estadio Riazor se adelantó dos veces en el marcador, necesita como mínimo dos goles de diferencia para igualar la eliminatoria y con ello superar al gallego, ya que en caso de empate se beneficiaria al quedar tercer clasificado en la liga regular por sexto su rival.

El Málaga se vio superado en la segunda parte del encuentro de ida y conoce las dificultades que se va a encontrar el sábado ante un adversario que mostró sus cualidades y eficacia ofensiva, aunque el equipo que entrena Víctor Sánchez del Amo también se ha mostrado muy fuerte en las últimas semanas.

Ello quiere mostrarlo en un estadio lleno con algo mas de treinta mil aficionados que agotaron todas las entradas puestas a la venta.

El preparador malaguista tendrá poco tiempo para armar otro caparazón y borrar de las mentes de los jugadores lo ocurrido en Riazor, ya que la labor psicológica será fundamental para afrontar con un mínimo de garantías el encuentro.

Los precedentes en esta temporada entre ambos equipos son de dos empates, a un gol en La Coruña y a cero en Málaga en LaLiga 1/2/3, más el 4-2 del pasado miércoles.

Víctor Sánchez tiene la duda de poder alinear al defensa Pau Torres, con problemas físicos, con lo que podrían tender su oportunidad los laterales Juan Carlos Pérez 'Juankar' y Miguel Ángel Cifuentes 'Cifu', ya recuperados de las lesiones que les impidieron jugar los últimos partidos.

El Deportivo acude a por el gol que le permita completar la faena en La Rosaleda, y lo hace sin euforia, consciente de que solo ha dado un paso, pero que no ha logrado nada todavía.

Después de haberse visto contra las cuerdas en la fase regular de LaLiga 1/2/3 y también en la primera parte del choque del pasado miércoles en Riazor, el Deportivo debe confirmar su fortaleza mental en Málaga.

En La Rosaleda intentará frenar el ímpetu inicial que espera en su rival, madurar el partido y obligar a los andaluces a volcarse para intentar cogerles desprevenidos.

La mejor defensa es un buen ataque y ese es el objetivo de los jugadores que entrena José Luis Martí: defender bien, con concentración, solidez y lo más lejos posible de la portería.

Después del recital de Javier Ontiveros en Riazor, donde dio una asistencia y anotó un golazo, el Deportivo sabe que no puede permitir esas vías de agua en Málaga.

Martí tirará de la profundidad de su plantilla y refrescará el once, incluso con un probable retoque de sistema, dando continuidad al que usó en la segunda parte del choque del miércoles y que le permitió remontar.

A la alineación optan los laterales Eneko Bóveda, que también puede actuar como central, y Diego Caballo, algún centrocampista (Pedro Mosquera, Didier Moreno o Vicente Gómez) y, en ataque, el argentino Matías Nahuel y el máximo goleador, Quique González, al que evitó forzar en las últimas citas por una lesión muscular.

El Deportivo afronta el partido con las bajas de los lesionados Pablo Marí, Vítor Silva y Michael Krohn-Dehli, que tampoco pudieron disputar el encuentro del miércoles pasado.

- Alineaciones probables:

Málaga: Munir; Cifu, Luis Hernández, Pau Torres o Diego González, Ricca; Renato Santos, Keidi Bare, Mula, Ontiveros; Adrián y Blanco Leschuk.

Deportivo: Dani Giménez; Eneko Bóveda, Domingos Duarte, Somma, Saúl o Caballo; Edu Expósito o Mosquera, Álex Bergantiños; Pedro Sánchez, Fede Cartabia, Borja Valle o Quique González; y Carlos Fernández.

Árbitro: Isidro Díaz de Mera (Comité Castellano-Manchego).

Estadio: La Rosaleda.

Hora: 21.00.