Diario Vasco

Luxemburgo, 14 jun (EFE).- Los ministros de Sanidad de la Unión Europea (UE) han acordado aplicar planes contra la resistencia a los antibióticos, un problema que, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), podría causar 2,4 millones de muertes hasta 2050 si no se adoptan medidas drásticas.

Los titulares europeos, reunidos en un Consejo, aprobaron este viernes unas conclusiones que enfatizan la necesidad de ejecutar las acciones previstas a nivel nacional e intercambiar buenas prácticas.

La ministra española de Sanidad, María Luisa Carcedo, destacó la importancia de combatir la resistencia de los microbios a consecuencia del uso excesivo de antibióticos.

"Los sistemas de salud de cada país tenemos que poner medidas para combatir la resistencia microbiana y el uso excesivo de medicamentos", dijo a su llegada a la reunión, en la que llamó a fomentar la investigación sobre nuevos antibióticos, medicamentos "que hay que reservar para casos de resistencias importantes".

El comisario europeo de Sanidad, Vitelys Andriukaitis, explicó por su parte que cerca de un centenar de personas muere en la UE cada día como consecuencia de este problema y recordó los planes desarrollados en el ámbito sanitario y veterinario para combatirlo.

La ministra de Sanidad de Rumanía, Sorina Pintea, cuyo país preside la UE este semestre, indicó que el objetivo de las conclusiones adoptadas hoy es mejorar las medidas de prevención y control, optimizar el uso de antibióticos en humanos y animales, reforzar los planes de acción existentes y aumentar la cooperación.

Los ministros de Sanidad advirtieron en las conclusiones de que la resistencia antimicrobiana es un problema de salud "grave" que exige la cooperación de los países.

Por ello, pidieron a los países que pongan en marcha planes multisectoriales, así como mecanismos de coordinación y control, y que destinen "suficientes recursos humanos y financieros" para revertir la situación.

También exigieron reforzar las medidas de prevención, como las vacunaciones, y que se garantice el acceso a métodos de diagnóstico para confirmar el tipo de infección previa al uso de antibióticos, con el objetivo de reducir ese consumo.

La UE solicitó a los países asimismo que refuercen la legislación para evitar las ventas descontroladas.

Por otro lado, los ministros de Sanidad invitaron a las instituciones europeas a reforzar la cooperación y solidaridad para combatir el problema y llamaron a compartir "las mejores prácticas" y apoyar la aplicación de directrices para la prevención y control.

También les pidieron que analicen las variaciones entre Estados miembros en cuanto al uso de antibióticos en la salud humana y animal y desarrollen y apliquen, a nivel de la UE y nacional, estrategias de comunicación para la prevención y en caso de brotes de infecciones.