Diario Vasco

Madrid, 14 jun (EFE).- Los "viejos" provocan, tiran de la cuerda y se cogen rabietas en "Atelier de Tiempos Muertos", la obra que la portuguesa Companhia do Chapitó estrena este viernes en Espacio Abierto y con la que ironizan, entre otros asuntos, sobre la soledad y los "peligros" que representa para los ancianos la familia "indeseada".

Chapitó son los portugueses Jorge Cruz, Susana Nunes y Tiago Veigas y el español Ramón de los Santos, que además de representar desde hoy hasta el domingo "Atelier de tiempos muertos" han impartido en el centro municipal talleres de teatro para mayores de 16 años, "una experiencia muy buena porque han sido muy atentos y generosos", explican los cuatro en una entrevista con EFE.

"Atelier" trata de "viejos", como ellos llaman a los ancianos, pero no porque lo sean los actores "ya" sino porque han explorado en su propio físico y las cosas que hacen para ver "cómo serán" ellos dentro de 40 años, el doble de los que tienen ahora de media.

"Están tan solos como están los niños y juegan entre ellos como si lo fueran. Son provocadores, están tirando siempre de la cuerda, probando a ver dónde esta la raya, los límites y se cogen rabietas como ellos", describe Viegas sobre los ancianos a los que dan vida.

"Están cerca de los niños por su fragilidad, pero son muy listos, no tienen filtros y hablan sin censura de lo que sea. No tienen miedo de tocar, de explorar, ni de lo que dirán los demás. Están en una parte de su vida en que todo no les importa en absoluto", precisa Nunes.

También hacen sátira sobre la familia, porque, dice Nunes, "hay familia y familia y son justamente los que no quieres los que van a verte y los que, pretendidamente, se preocupan por ti. Es la familia indeseada".

Sus personajes, que actúan como "un ejército", como "un gang", se plantean "si están de más" y hay momentos como el de una llamada que se inventan para que uno de ellos crea que es su hijo el que está al otro lado en el que hay espectadores "que lloran", detalla Cruz.

"Nos preguntamos ahora que tenemos 40 años cómo seremos y nos planteamos si el que toma drogas seguirá tomando drogas y cosas así o si habrán vuelto las pesetas", se ríe de los Santos, a lo que Nunes precisa que, en cualquier caso, no se trata de "caricaturizar" a los ancianos sino de tratar el tema de la vejez con humor.

El espacio en el que la compañía, fundada en 1996, han situado la acción no está definido, y tanto podría ser una residencia "de la tercera edad" como una casa comunitaria en la que a veces están sometidos a los rigores de la disciplina y en otros actúan a la forma "ácrata".

La obra de Chapitó, que con su montaje de "Edipo" han hecho más de 200 funciones por todo el mundo, parodia de nuevo las convenciones sociales con un lenguaje fisico "coreográfico" pero también con la palabra, que en esta ocasión es en castellano.