Diario Vasco

Copenhague, 14 jun (EFE).- La armadora noruega Frontline, dueña de uno de los dos buques cisterna atacados este jueves en el Golfo Pérsico, descartó hoy que la explosión en el "Front Altair" se debiese a un fallo técnico, aunque todavía no se conoce la causa.

Este buque y otro japonés sufrieron impactos y explosiones mientras salían del estrecho de Ormuz, a unas 30 millas de la costa iraní, un incidente del que Estados Unidos ha responsabilizado a Irán, que niega las acusaciones y asegura que garantiza la seguridad en la zona y que prestó ayuda con rapidez.

"No conocemos la causa de la explosión y el incendio, pero descartamos que los haya provocado un fallo en el barco. Este grave incidente será investigado de forma minuciosa", indicó en un comunicado el director ejecutivo de Frontline, Robert Hvide Macleod.

MacLeod aseguró en el escrito, difundido por el digital ecónomico "Dagens Næringsliv", que la armadora asumirá un rol "activo" en esa tarea y que no será hasta que esté finalizada que se podrá precisar la causa de la explosión, que ha aumentado la temperatura en una región que vive en tensión tras un incidente similar el mes pasado.

Frontline confirmó que en el incendio en el buque ya está apagado y que la tripulación -en la que no hay ningún noruego- se encuentra en buen estado en la localidad iraní de Bandar Abbas.

"Los están tratando bien. Ningún tripulante ha sufrido heridas y tampoco se ha producido ningún vertido de petróleo al mar", señaló la compañía noruega.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha acusado a Irán de estar detrás de los presuntos "ataques", citando entre otros motivos informes de inteligencia, las armas empleadas y el conocimiento necesario para ejecutar la operación.

El Ministerio de Exteriores iraní contestó en un comunicado rechazando las acusaciones y advirtiendo de la naturaleza "sospechosa" del incidente, que disparó además el precio del crudo.

Los hechos ocurrieron cuando el primer ministro japonés, Shinzo Abe, se encontraba en Teherán para rebajar las tensiones entre Irán y EEUU en Oriente Medio.

Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí denunciaron hace un mes el sabotaje de cuatro buques en el golfo Pérsico y señalaron que Irán podría estar detrás de lo ocurrido.

El asunto llevó a una escalada de la tensión en la zona con la decisión del Gobierno estadounidense de desplazar hasta allí un buque de asalto anfibio y un portaaviones.