Diario Vasco

(Actualiza la NA5239 con nueva información)

Madrid, 14 jun (EFE).- Vox ha advertido este viernes a PP y a Cs de que no se siente concernido con el pacto que han firmado para que el popular Jorge Azcón sea alcalde de Zaragoza, y por ello, les ha acusado de ser los responsables de que mañana en la capital aragonesa pueda gobernar la izquierda.

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, se ha declarado "pesimista" con la situación a estas horas en Zaragoza porque no existe ningún pacto con su formación, ni del PP ni de Cs, y por ello ha expresado su deseo de que cambie la situación en próximas horas para evitar que la alcaldesa sea la representante de la lista más votada, la socialista Pilar Alegría.

Porque si no cambia la situación, como ha demandado el portavoz de la formación en el Congreso en rueda de prensa, los ediles de Vox, fundamentales para que Azcón alcance la mayoría y sea nuevo alcalde mañana cuando se constituya el consistorio, no votarán el pacto que PP y Cs han suscrito y por el que se han repartido la corporación.

Y si eso ocurre, gobernará la lista más votada, que fue la del PSOE, con 10 ediles.

Preguntado por las negociaciones en Zaragoza, Espinosa de los Monteros ha dejado claro que el acuerdo de PP y de Cs "no existe" para su formación.

Ha añadido que mañana, en la sesión de formación del pleno municipal, se va a pedir a los concejales de Vox (dos), que "participen" en un pacto inexistente, "y esos dos partidos -alusión a PP y a Cs- serán responsables de que la izquierda gobierne mañana en Zaragoza".

"Llevamos dos semanas diciéndolo, y se ha hecho un acuerdo sin nosotros, y a no ser que mañana las matemáticas fallen, mañana en Zaragoza habrá un Gobierno municipal de izquierda", ha incidido.

Por esta razón, Vox, a través de Espinosa de los Monteros, ha emplazado tanto a PP como a Cs a que el lunes se reanuden las negociaciones ("tendemos la mano", ha dicho) y se presente lo antes posible una moción de censura que rompa la situación actual, a la que "algunos" han abocado de "manera irresponsable".

El dirigente de Vox, de la máxima confianza de Santiago Abascal, se ha considerado "pesimista" y da por perdida la capital aragonesa para el bloque de la derecha o del centroderecha. "Esperamos que alguien le dé la vuelta", ha afirmado, pero más adelante ha reiterado su pesimismo.