Diario Vasco

Santiago de Chile, 13 jun (EFE).-El presidente de Chile, Sebastián Piñera, nombró hoy a Teodoro Ribera Neumann como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, en reemplazo de Roberto Ampuero, en una modificación de su gabinete que incluyó cambios en otros cinco ministerios.

Ribera Neumann, un exdiputado que fue ministro de Justicia en el primer mandato de Piñera (2010-2014), es profesor de derecho y ha sido también integrante del Tribunal Constitucional.

En el Ministerio de Economía, Piñera nombró a Juan Andrés Fontaine, hasta hoy ministro de Obras Públicas, en reemplazo de José Ramón Valente, mientras en Obras Públicas designó a Alfredo Moreno, que hasta hoy era ministro de Desarrollo Social y Familia.

En el cargo de Moreno, que en el primer mandato de Piñera fue canciller, fue designado Sebastián Sichel, hasta ahora vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Fomento (Corfo).

En Salud fue designado Jaime Mañalich, que ya desempeñó el cargo en el primer Gobierno de Sebastián Piñera, en reemplazo de Emilio Santelices.

Por último, en el Ministerio de Energía fue designado Juan Carlos Jobet, que fue subsecretario del Trabajo en el anterior Gobierno de Piñera, en reemplazo de Susana Jiménez.

Dos de los involucrados en los cambios, Juan Andrés Fontaine y Sebastián Sichel, no estuvieron en la ceremonia, celebrada en el Palacio de La Moneda, por encontrarse en Europa cumpliendo gestiones relacionadas con sus anteriores cargos.

El de hoy fue el segundo ajuste del gabinete ministerial que ejecuta Piñera en su actual administración, después que en agosto del año pasado cambió a dos de sus ministros.

En Educación, Marcela Cubillos reemplazó a Gerardo Varela y en Cultura Mauricio Rojas fue designado en lugar de Alejandra Pérez; sin embargo, Rojas duró apenas 90 horas en el cargo y en su lugar fue nombrada luego Consuelo Valdés.

"Acabo de entregar a los nuevos ministros una carpeta con las metas y objetivos que deberán cumplir", dijo al término del acto el mandatario, que subrayó que el 2019 "es un año más difícil, pues la economía mundial se ha debilitado y el comercio mundial está cayendo", en alusión a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Chile ha sufrido el impacto de ese entorno y el Banco Central ajustó a la baja esta semana su pronóstico de crecimiento del PIB, a un rango de entre 2,75 y 3,5 % para este año, además de recortar la tasa de referencia de la economía desde un 3,00 a un 2,50 %, a fin de estimular la actividad.

Piñera aludió también a dificultades "internas", en relación a que tiene minoría en el Parlamento, lo que ha demorado la tramitación de proyectos de reformas que considera claves, como la tributaria, de pensiones y laboral.

"Todas estas modernizaciones y reformas, a pesar de nuestra permanente voluntad de diálogo y búsqueda de acuerdos, no han podido avanzar con la actitud, velocidad y profundidad que el país y los chilenos requieren", dijo al respecto el mandatario.

También reiteró que, "a pesar de las dificultades externas e internas, y al pesimismo que algunos se esmeran en difundir, estoy convencido que, con el aporte y compromiso de todos los chilenos, este año 2019 Chile volverá a crecer y liderar el crecimiento de América Latina".

"Volveremos a crear más de 150.000 nuevos empleos y más de 120.000 nuevos emprendedores. Los salarios, la inversión y la productividad seguirán incrementándose. Los equilibrios macroeconómicos continuarán su fortalecimiento y la calidad de vida de los chilenos seguirá mejorando", concluyó.