Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- El presidente ejecutivo de Sacyr, Manuel Manrique, ha avanzado que el grupo elevará el dividendo para 2019 en más de un 5 % respecto al abonado con cargo a 2018 (0,0103 euros), y que entrará en el negocio de las energías renovables.

"El objetivo del consejo es poder aumentar la retribución al accionista (...). Si el año pasado nos comprometimos a que la rentabilidad por acción fuera entre el 4 y el 5 % (al final fue del 4,2 %), este año queremos que suba por encima del 5 %", ha señalado Manrique durante su intervención ante la Junta de accionistas de Sacyr.

Aunque aún no se ha cumplido el plazo que se dieron para completar el ciclo estratégico de estabilización de la compañía (2020) tras la crisis "puedo asegurar sin temor a equivocarme que todos los objetivos se han cumplido", ha destacado.

Por ello, la compañía ha empezado a diseñar "una nueva etapa" desde una posición financiera totalmente equilibrada, unos negocios que generan caja positiva y una reputación creciente en todos los mercados.

"Esta situación de seguridad y solvencia absoluta nos permite elegir los socios que queremos tener, seleccionar los mejores proyectos por los que optar, acceder a la financiación más favorable y adecuada a cada caso y, en definitiva, ser dueños de nuestro futuro".

Sacyr, ha añadido, es una empresa global, sólida y rentable, con una estrategia clara y prudente, gobernada con transparencia, ética y responsabilidad, y gestionada por personas profesionales y comprometidas.

Respecto a los mercados en los que opera, ha destacado que en España y Portugal han experimentado en los "últimos" meses un impulso de la actividad que ha llevado a un aumento de la cartera, que había disminuido durante los años de la crisis. "Esta circunstancia nos da más estabilidad y pensamos que se inicia una etapa positiva en estos mercados".

Además, ha avanzado la intención de incrementar la cartera en Italia, México, Colombia, Perú y Chile, así como de consolidar la entrada en Australia, Estados Unidos y Canadá "para convertirlos también en mercados principales y recurrentes".

Por negocios, podrá el foco en las concesiones, actividad que en 2019 generará el 80 % del resultado bruto de explotación (ebitda) del grupo, que para este año se ha marcado también el objetivo de bajar su deuda "muy significativamente".

Desde 2021, Sacyr Concesiones será "totalmente autosuficiente financieramente", lo que hará posible elevar el dividendo, reducir la deuda corporativa con recurso del grupo y afrontar nuevos proyectos.

"No descartamos operaciones de cualquier tipo, en cualquier ámbito de actividad, para avanzar en este objetivo de reducción de la deuda corporativa de manera decidida y firme", ha señalado.

Respecto al conflicto por los sobrecostes en las obras de ampliación del Canal de Panamá, Manrique ha afirmado que "solo" contemplan el "escenario positivo de recuperar, mediante entrada en caja, de una parte, esperemos que relevante, de las reclamaciones que tenemos en la Corte de Arbitraje de Miami".

En relación a la participación del 8 % que Sacyr mantiene en Repsol, el directivo ha apuntado que seguirán "vigilantes, para aprovechar cualquier oportunidad que nos ofrezca el mercado para sacar el máximo rendimiento de dicha participación".

Por otra parte, ha abogado por "la ética en los negocios, la tolerancia cero con la corrupción y el acoso de cualquier tipo" y ha defendido la composición del consejo de administración de la compañía, puesta el año pasado en entredicho por José Moreno Carretero (8,18 %), quien fue expulsado del máximo órgano de decisión de Sacyr.

"El consejo está unido y fuerte (...) trabajando en la misma dirección", ha asegurado Manrique, quien ha sido renovado por la Junta como consejero ejecutivo por cuatro años más.