Diario Vasco

Moscú, 13 jun (EFE).- La Fuerza Aérea de Rusia bombardeó hoy posiciones "terroristas" desde las que se atacó con morteros un puesto de observación de Turquía en la región de Idlib, en el noroeste de Siria, después de que el mando turco pidiera ayuda a Moscú, causando la muerte de "grandes concentraciones de militantes", informó el Ministerio de Defensa.

La pasada noche "terroristas dispararon con armas de artillería contra el puesto de observación de las Fuerzas Armadas turcas", situadas en el punto más alto de la provincia de Jebel Zawiya, en la provincia de Idlib, indicó Defensa en un comunicado.

"Debido a la amenaza a la vida del personal, el mando turco pidió al Centro de Reconciliación de Rusia de las partes en conflicto asistencia para garantizar la seguridad de sus soldados y atacar las posiciones terroristas", agregó.

Según las coordenadas indicadas por Turuqía, los aviones de las Fuerzas Aéreas de Rusia realizaron cuatro ataques con bombas y como resultado "grandes concentraciones de militantes y posiciones de artillería desde donde se disparó el puesto de observación turco fueron destruidas en las áreas del asentamiento de Dokmak y en las afueras de Jebel Taverta", recalcó.

Estos ataques se produjeron pese al alto el fuego pactado en las últimas horas con la mediación de Rusia y Turquía en toda la zona desmilitarizada acordada entre ambas partes en otoño pasado y que entró en vigor el la medianoche del día 12 en Siria.

Rusia afirma que, "gracias al alto el fuego alcanzado, el número de ataques de grupos armados ilegales ha disminuido significativamente", pero las formaciones radicales que operan en la zona de desescalada de Idlib, aliadas al grupo terrorista Organismo de Liberación del Levante, "se negaron a cesar el fuego y continuaron realizando bombardeos masivos de artillería".