Diario Vasco

Jartum, 13 jun (EFE).- La misión de paz conjunta de la Unión Africana y la ONU en la región de Darfur (UNAMID) ha confirmado la muerte de diecisiete personas en choques esta semana en esa conflictiva región del oeste de Sudán, sin mencionar a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), que fueron acusadas por la oposición de la violencia.

La UNAMID explicó hoy en un comunicado que se reunió con los afectados y las autoridades locales, que confirmaron diecisiete fallecidos y quince heridos, además de un centenar de viviendas quemadas.

Según la misión internacional, las víctimas y los daños materiales se produjeron en enfrentamientos entre nómadas y residentes de la localidad de Dalij, en el estado de Darfur Central, por el aumento de los precios de los bienes en el mercado local.

Un sindicato de médicos opositor y una fuente tribal local habían responsabilizado a las FAR, que están en el punto de mira desde que la semana pasada lideraron el desalojo violento de una acampada de protesta en Jartum, lo que causó decenas de muertos.

El líder tribal Adem Saleh dijo a Efe que las FAR incendiaron las tiendas del mercado y, cuando los comerciantes y ciudadanos quisieron apagar el fuego, les atacaron, lo que provocó la muerte de ocho personas y decenas de heridos.

Saleh explicó que los comerciantes habían cerrado sus tiendas, en respuesta a la campaña de desobediencia civil convocada por la oposición a nivel nacional en protesta por la represión de los manifestantes en la acampada y las calles de Jartum y en contra de la junta militar que gobierna el país.

Por su parte, el Comité Central de Médicos de Sudán aseguró hace dos días que fueron recibidos por el personal sanitario de la zona once muertos y veinte heridos, algunos en estado grave, y culpó de la violencia a las milicias "Yanyauid", tal y como se denominaban las FAR durante el conflicto de Darfur hace una década, antes de pasar a formar parte de las tropas regulares.

El jefe de la UNAMID, Jeremiah Mamabolo, señaló en la nota que la misión está "profundamente preocupada por estos hechos, especialmente la pérdida de vidas humanas" en Dalij.

Asimismo, llamó a todas las partes involucradas en los choques a que apliquen la "contención" y "métodos pacíficos para resolver sus diferencias", a favor de los intereses de los habitantes de la localidad, unas 150.000 personas.

Darfur ha sido una de las regiones más afectadas de Sudán por la violencia y las tensiones entre los militares y los grupos civiles y partidos opositores, desde el derrocamiento del presidente Omar al Bashir el 11 de abril.