Diario Vasco

Nur-Sultán, 13 jun (EFE).- Unas 180 personas permanecen detenidas en Kazajistán después de las protestas antigubernamentales y electorales no autorizadas en Nur-Sultán y la segunda ciudad del país, Alma Ata, informó hoy la Fiscalía General de la República.

Según el responsable del Servicio de Protección del Interés Público de la Fiscalía, Sparbek Nurpeisov, los tribunales han impuesto castigos administrativos a 957 personas por haber participado en protestas ilegales y por desobediencia a la policía.

De este total, 670 personas fueron arrestadas y 115 multadas, mientras que 172 recibieron una advertencia. Unos 180 detenidos permanecerán en centros de detención kazajos.

Las detenciones se produjeron el día de las elecciones presidenciales el pasado domingo y continuaron el lunes, primero por las protestas en las que se pedían unos comicios justos y posteriormente por las que denunciaban el resultado electoral.

El presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, ganó las elecciones con casi un 71 % de los votos, algo que muchos kazajos ya daban por hecho de antemano.

Además, en varias partes de la capital hubo durante estos días interrupciones de internet y bloqueos de redes sociales.

Las protestas continuaron este miércoles en Alma Ata, donde hubo nuevos arrestos, según la prensa local y la agencia rusa Interfax.

Las detenciones fueron criticadas por observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que las calificaron de "violaciones de las libertades fundamentales", como el derecho a la reunión y expresión.

Las instituciones kazajas defendieron a su vez la actuación de la policía y aseguraron que las protestas en Nur-Sultán y Alma Ata fueron organizadas por partidarios activos de Elección Democrática de Kazajistán, una organización "extremista" proscrita en el país, "siguiendo las instrucciones de sus líderes en el extranjero".

El banquero prófugo Mujtar Abliázov, actualmente refugiado en Francia, utilizó las redes sociales para llamar al boicot e instigar las protestas, especialmente entre los jóvenes.

El presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev, ordenó establecer el número exacto de detenidos y el grado de su culpabilidad.

"Los ciudadanos inocentes y aquellos que estaban (accidentalmente) en los lugares de las protestas deberían ser liberados", dijo, tras lo cual los tribunales pusieron en libertad a 311 personas, según Nurpeisov, quien añadió que otras 63 personas serán liberadas hoy.