Diario Vasco

San Juan, 13 jun (EFE).- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, ordenó hoy la retirada del criticado proyecto de libertad religiosa aprobado esta semana por la Cámara de Representantes de la isla y que despertado una ola de críticas y comentarios por parte, incluso, de artistas como Ricky Martin.

El Proyecto de la Cámara 2069, radicado por petición del gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, e impulsado por la legisladora María Milagros Charbonier, permitía, entre sus disposiciones, el "acomodo razonable" para que un funcionario pueda negarse a dar un servicio a cualquier ciudadano si considera que va en contra de sus creencias religiosas.

A través de su cuenta oficial en la red social Twitter, dijo que ha ordenado la retirada de este proyecto y otro para prohibir las terapias de conversión "ya que en lugar de lograr un consenso sobre una base de mutuo respeto, provoca la división de nuestro pueblo".

"Ambos proyectos partían de la premisa de lograr un consenso para que el mismo fuese considerado. Mi intención siempre ha sido promover el mutuo respeto entre los diferentes sectores de nuestra sociedad. Es por esto que siempre expresé que firmaría ambos proyectos o ninguno", subrayó en varios tweets.

"El respeto a la dignidad del ser humano y la protección de los derechos que les asisten a todos los ciudadanos es una responsabilidad que asumo como gobernador", subrayó.

Por otro lado, advierte de que continuará usando sus facultades como primer ejecutivo "en defensa de aquellas causas acordes con la política pública de nuestra administración".

Previamente, la primera dama de Puerto Rico, Beatriz Rosselló, reaccionó este miércoles a las críticas en contra de la aprobación de la Cámara baja del proyecto de libertad religiosa, y opinó que se han presentado cuestionamientos "importantes" que "se deben escuchar".

Varios artistas de la isla, entre ellos, Ricky Martin, Residente, Kany García, Ednita Nazario y Gilberto Santa Rosa, han mostrado su oposición a la medida.

En un comunicado, la primera dama afirma que discriminar a una persona por su creencia de fe "no va de la mano con la política pública" del Gobierno actual.

"Como toda sociedad democrática nos asiste la libertad de expresión", concluyó.