Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- La forma ?tenienta de alcalde? es válida para aludir a las mujeres que ocupan la tenencia de alcaldía de los ayuntamientos, señala la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.

Igualmente es válida la fórmula ?la teniente de alcalde?, con el artículo en femenino (?la?, ?una?) y el nombre del cargo invariable.

Como ocurre en muchos otros casos, para referirse al cargo de forma general ?con independencia del género de quien lo ocupa? suele emplearse el masculino como género no marcado: ?A partir de la semana que viene, empezarán las negociaciones para elegir alcaldes y tenientes de alcalde?.

No obstante, cuando se alude a una persona concreta, resulta correcto emplear la forma femenina si quien ocupa el cargo es mujer.

El Diccionario académico señala que la voz ?teniente?, con el significado de ?persona que ejerce el cargo o ministerio de otra o es sustituta suya? ?el aplicable en este caso?, puede comportarse como común en cuanto al género (?el teniente/la teniente?) o adquirir una forma específica para el femenino (?el teniente/la tenienta?). Según esta obra, ambas son igualmente válidas, si bien se emplea más la primera (?la teniente?).

Así pues, cuando es una mujer la que ejerce ese cargo no hay razón para no emplear el femenino pleno ?la tenienta de alcalde?, si bien es también correcto ?la teniente de alcalde?.

Asimismo, en el caso de que quien presida la corporación sea una mujer, lo habitual es mantener la segunda parte de la expresión en masculino como género no marcado (?el teniente de alcalde/la tenienta de alcalde?), aunque no sería censurable hablar de ?el teniente de alcaldesa? o ?la tenienta de alcaldesa?.

Por último, hay que recordar que los adjetivos ?primero?, ?segundo?, etc., han de concordar con el nombre al que afectan, por lo que lo adecuado es ?la primera teniente? o ?tenienta? y ?la segunda teniente? o ?tenienta?, no ?la primer teniente? o ?tenienta? ni ?la segundo teniente? o ?tenienta?.

La Fundéu BBVA (www.fundeu.es), que trabaja asesorada por la Real Academia Española y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, además, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Accenture y Prodigioso Volcán.