Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- La fiscal ha mantenido en el juicio su petición de siete años de prisión para el marroquí nacionalizado español Aziz Z.K. por adoctrinar a otras personas que captaba para la causa yihadista aprovechando su condición de Sheikh o Sabio del Islam en la localidad madrileña de Pinto, en la que reside.

La Audiencia Nacional ha dejado este jueves visto para sentencia el juicio de Aziz Z.K. y de su esposa, la mexicana Ana M.R.C., para quien la fiscal ha solicitado un año y medio de cárcel por enaltecimiento del terrorismo a través de las redes sociales.

Ambos ya fueron juzgados por estos hechos y condenados a dichas penas pero el Tribunal Supremo ordenó la repetición del juicio al estimar su alegación de que se vulneró su derecho a un proceso con todas las garantías ya que la Sala usó para condenarles el testimonio de otros tres acusados que llegaron a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y que no declararon ante el tribunal.

Según la fiscal, desde finales de 2013 hasta su detención en mayo de 2016 los acusados actuaban en el entorno de la comunidad musulmana de las localidades madrileñas de Pinto y Ciempozuelos con el fin de estructurar un grupo cohesionado para adoctrinar y captar personas para la causa yihadista, liderados por Aziz Z.K. .

En su turno de última palabra Aziz Z.K., doctor en Economía por la Universidad de California (Estados Unidos), ha manifestado su voluntad de recuperar su trabajo en una empresa estadounidense con oficinas en la zona financiera de Azca en el barrio de Nuevos Ministerios de Madrid.

"Llegué a España hace quince años pero no para montar una célula terrorista sino porque creía que se respetaban los derechos y porque la sociedad americana desde 2001 se había vuelto muy conservadora y me considero progresista (ha recordado que ha sido militante del PSOE) pero veo que este país está volviendo atrás", ha manifestado, aunque ha asegurado que quiere seguir viviendo en España.

Su esposa ha negado que enalteciera el yihadismo en internet y ha proclamado: "Estoy en contra de todos los actos terroristas en todas sus magnitudes y hemos sido ultrajados".

Durante su informe la fiscal ha destacado la "doble vida" que llevaba Aziz, "con un perfil occidental en su ámbito de trabajo, un ejecutivo economista que trabajaba en una empresa de Nuevos Ministerios como director de marketing que habla español, árabe e inglés, cuyos jefes no daban crédito" cuando la Guardia Civil fue a registrar su puesto de trabajo.

Uno de los guardias civiles que ha declarado este jueves en la vista ha recordado que en uno de sus cajones del trabajo encontraron la alfombrilla que usan los musulmanes para rezar, de lo que sus compañeros no sabían nada.

La fiscal ha añadido que "en Pinto se transformaba a musulmán y creó un grupo con personas influenciables que le respetaban como sabio en religión y en cualquier ámbito".

Ha subrayado que Aziz "logró el control de la mezquita de Pinto y que el imán anterior, más moderado, fuera cesado y sustituido por otro más acorde a sus pensamientos", y que incluso "matizaba el discurso del imán cuando no lo consideraba lo suficientemente radical".

Respecto a Ana M.R.C., un guardia civil ha declarado que difundió la "yihad femenina" en internet y que en su móvil fue encontrada una referencia a un documento con reglas de la mujer en la "lucha contra los enemigos".

Otros guardias civiles han relatado que uno de los vídeos que localizaron en uno de los dispositivos incautados a Aziz aparecía él con su hijo en la playa editado con música y alabanzas a la creación del Estado Islámico.

El abogado defensor de ambos acusados ha pedido su absolución al estimar que no se han probado en el juicio las acusaciones de la Fiscalía.

"Una cosa es hablar de terrorismo y otra instar a la gente a que se integre en un grupo terrorista y esto no se ha probado", ha mantenido el letrado.