Diario Vasco

Dakar, 13 jun (EFE).- El Gobierno de España donó hoy 22 vehículos a Senegal como contribución a la lucha contra la migración irregular, en una jornada en la que ambos países también renovaron el acuerdo bilateral en este ámbito que tienen desde 2007.

El acto tuvo lugar en Dakar, donde se hizo entrega de nueve todoterrenos tipo "pick-up" y trece quads, con un coste de 294.000 euros, que se utilizarán para la vigilancia en este país que, por su cercanía con las Islas Canarias, fue a principios de los años 2000 uno de los Estados desde los que salieron más pateras hacia España.

"Esta donación concreta no es más que otra prueba de que somos socios, de que llevamos más de diez años cooperando, de que nos enfrentamos a los mismos retos y de que tenemos que hacer frente de manera conjunta a los mismos", declaró a Efe la directora general de Relaciones Internacionales y Extranjería de España, Elena Garzón.

Garzón señaló que estos vehículos no son "clave y determinantes", pero permitirán "seguir reforzando sus necesidades" y "el equipamiento del que disponen" las autoridades senegalesas.

"Se trata de sumar, de ir construyendo y aportando en la medida de las capacidades y necesidades de cada uno", dijo la directora.

A finales de 2018, España también donó 75 vehículos a Marruecos y en 2019 también entregó 11 a Mauritania, dos países con salida al océano Atlántico, puntos clave de la migración irregular que pretende alcanzar el territorio español.

Además, hoy también se firmó en Dakar la renovación de la declaración conjunta entre los dos países para reforzar la cooperación bilateral en esta materia, en los mismos términos que ya se acordaron en 2017 y 2018.

El grado de satisfacción de España en esta cooperación es "muy elevado" debido a que, a pesar de haberse desviado las rutas migratorias africanas, con el cierre de los puertos en Italia y las violaciones de derechos humanos conocidas en Libia, los flujos no han aumentado en procedencia de Senegal, según Garzón.

"La presión migratoria -explicó- se ha mantenido o incrementado y si los flujos lo tienen más difícil, peligroso o se imposibilitan en determinadas rutas, se van a dirigir hacia las que consideran como posibles".

Por eso, la directora admite que "sí hay una preocupación" de que se intente de nuevo cruzar por Senegal, así como por otros países de la ruta atlántica, como Marruecos, Mauritania o Gambia.

Sin embargo, advierte, "prueba de que la cooperación con Senegal es buena" es el hecho de que, pese al cierre de otras rutas, esto "no se ha traducido en un incremento de flujos migratorios" desde ese país e "incluso muchos años se han reducido prácticamente a cero las salidas".

Los gobiernos senegalés y español colaboran en materia migratoria y de seguridad desde 2007, tras la conocida como "crisis de los cayucos" de 2006, principalmente con el control de embarcaciones susceptibles de ser utilizadas clandestinamente en el Atlántico.

Para ello, se despliegan patrullas terrestres, aéreas y marítimas a fin de reducir el número de llegadas de estas embarcaciones a las Islas Canarias.

Esta cooperación entre ambos países se inició con la convención de cooperación en materia de lucha contra la criminalidad firmada en 2006 en Dakar y que entró en vigor en 2009.

Senegal es la quinta nacionalidad de las que llegan por mar a España en lo que va de 2019, representando con 757 personas al 8,9 % de los migrantes que arribaron por esta vía entre enero y abril, tras Marruecos, Guinea-Conakri, Malí y Costa de Marfil, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

En el acto de hoy en Dakar fueron condecorados además los policías senegaleses que contribuyeron a detener a Guillermo Fernández Bueno, un violador y asesino fugado de la cárcel de El Dueso (Cantabria, norte español) en julio de 2018 y arrestado días después en Senegal.