Diario Vasco

Jartum, 13 jun (EFE).- Los dos enviados estadounidenses que se encuentran en Sudán para tratar de reconducir la transición a la democracia tras la violencia de la semana pasada abogaron por un Estado civil, en una reunión con los generales que dirigen el país africano desde hace dos meses.

En un comunicado, el Consejo Militar Transitorio informó de que el vicesecretario de Asuntos Africanos estadounidense, Tibor Nagy, y el recién nombrado enviado especial de Washington para Sudán, Donald E. Booth, se reunieron en Jartum con el líder de la junta, Abdelfatah al Burhan.

Según la nota, Nagy trasladó al general el apoyo de la comunidad internacional a "lo que quiere el pueblo sudanés, representado en un Estado civil", al igual que lo hizo Booth, quien apoyó "las aspiraciones del pueblo sudanés a un Gobierno civil".

El Consejo Militar destacó que durante el encuentro las dos partes "intercambiaron puntos de vista con sinceridad" y que el general explicó a los estadounidenses el desarrollo de la situación en Sudán desde el derrocamiento del presidente Omar al Bashir, el pasado 11 de abril.

Asimismo, les informó del "curso de las negociaciones" con las fuerzas políticas opositoras, que permanecen paralizadas desde la semana pasada después del desalojo violento de la acampada de protesta que los manifestantes mantenían a las puertas de la sede del Ejército en Jartum.

La oposición suspendió todos los contactos con los militares y responsabilizando a la junta del asalto, liderado por las Fuerzas de Apoyo Rápido, que forman parte del órgano que dirige el país desde la marcha de Al Bashir.

Mientras, los generales anularon los acuerdos pactados hasta el momento y anunciaron la convocatoria de elecciones en un plazo de nueve meses.

Esta semana, las dos partes han suavizado sus posturas, pero aún no han regresado a la mesa de negociaciones, a pesar de que la mediación de Etiopía les haya arrancado una promesa de que lo harán en breve.

Nagy también se ha reunido en Jartum con representantes de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio, la principal alianza opositora, que exige una serie de condiciones para volver a negociar, como castigar a los responsables de la matanza de manifestantes.

El propio representante estadounidense declaró en Twitter que acudía a Sudán para "detener los ataques contra los civiles", que la semana pasada dejaron decenas de muertos -61, según el cómputo oficial, y 113, según la oposición-.