Diario Vasco

Tirana, 13 jun (EFE).- La crisis institucional en Albania desatada tras la anulación de las elecciones por el presidente del país, Ilir Meta, se acentuó este jueves con nuevos cruces entre el Gobierno y la oposición y la aprobación de una moción parlamentaria que condena la actitud del jefe de Estado.

El Parlamento aprobó una resolución que califica la anulación de los comicios, previstos para el 30 de junio, de acto "anticonstitucional", "sin valor legal" y políticamente motivado.

La moción salió adelante con 100 votos de los 123 diputados que han quedado después de la marcha de una serie de legisladores de la oposición en protesta contra la política del Gobierno socialista, al que acusan de corrupción y de haber amañado los resultados de las elecciones generales de 2017.

"El presidente no tiene derecho a decidir nada, cero, excepto lo que le enseña la Constitución y el código electoral", declaró el primer ministro, Edi Rama, ante los diputados.

Con ello aludió a que la Constitución establece que un presidente puede convocar elecciones pero no dar marcha atrás a la convocatoria, como hizo Meta.

El lunes, el presidente canceló sin plazo las elecciones que él mismo había convocado, con el argumento de que con ello pretendía calmar las tensiones políticas, evitar un posible conflicto social y la celebración de unas elecciones que hubieran sido una "farsa" si en ellas participaba solo un partido.

La oposición, que lleva meses movilizando a sus seguidores en la calle, había adelantado que boicotearía los comicios locales, y a su juicio antes que nada debe dimitir el primer ministro y se deben convocar nuevas elecciones generales, una exigencia que Rama rechaza con el argumento de que ha recibido un mandato del pueblo por cuatro años.

El líder de la oposición y del conservador Partido Democrático (PD), Luzim Basha, insistió hoy en que no retrocederá de sus exigencias, que la marcha de Rama no es negociable y que hasta que eso ocurra continuarán las protestas callejeras.

La anulación de los comicios locales se produjo en un momento especialmente sensible, ya que Albania espera que el Consejo Europeo dé la semana próxima una respuesta positiva a su solicitud para el comienzo de negociaciones de adhesión a la Unión Europea.

Rama y su Partido Socialista (PS) consideran que las protestas callejeras y la decisión del presidente -esposo de la actual líder de uno de los partidos de la oposición- es una estratagema que tiene como objetivo arrebatarle el poder al primer ministro y obstaculizar la reforma judicial.

Esta reforma es uno de los principales requisitos para que Albania pueda abrir negociaciones.

Rama acusó hoy a Meta de que en colaboración con Basha y el ex primer ministro Sali Berisha pretenden "tomar como rehén a la democracia y minar el futuro europeo de Albania".

Basha, por su parte, sostuvo hoy que bajo el Gobierno de Rama Albania está yendo hacia un golpe de Estado, organizado por la mafia de la droga en colaboración con el primer ministro.

Rama y su cúpula han llegado al poder no mediante el voto de los ciudadanos, sino a través de la "narcomafia", aseveró Basha en una rueda de prensa celebrada en paralelo al debate parlamentario.

La oposición liderada por el PD se manifiesta firme a favor de boicotear estos comicios si Rama no dimite y no se establece un Gobierno técnico encargado de preparar elecciones generales anticipadas "libres y honestas".

La comunidad internacional ha expresado su preocupación por las tensiones políticas en Albania, que pueden socavar las aspiraciones del país hacia la integración europea.

Por el momento, la UE y la OSCE rechazan mediar entre las partes, se limitan a reclamar el respeto de las leyes y han pedido que se mantenga la cita electoral de finales de mes.

"Estoy a favor de que estas elecciones se realicen. Si no, esto perjudicaría la perspectiva europea de Albania", declaró el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tras reunirse el martes con Rama en Bruselas.

Según una encuesta del instituto demoscópico GPF Inspiring Research, casi el 60 % de los albaneses están en contra de la anulación de las elecciones y el 67 % no apoyan las protestas de la oposición.

Si se celebraran elecciones anticipadas, el PS de Rama ganaría entre el 54 % y el 58 % de los votos frente al entre el 32 % y el 36 % que apoyarían al PD de Basha.