Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- Casi 3.300 conductores han sido sorprendidos al volante bajo los efectos del alcohol y las drogas en una semana y en vías interurbanas, alrededor de 470 al día, durante una prueba de control llevada a cabo por la Guardia Civil.

En esta prueba de control de alcohol y drogas, realizada tras la campaña de concienciación y vigilancia de consumo al volante que la Dirección General de Tráfico (DGT) promovió entre el 3 y el 9 de junio, los agentes pararon a 200.306 conductores.

Según informa la DGT, 3.299 iban al volante bajo los efectos de alguna sustancia, de los que 1.939 dieron positivo a alcohol, y fueron detectados en controles preventivos por haber cometido alguna infracción, por haber estado implicados en algún accidente o por presentar síntomas evidentes de ebriedad.

Los que conducían bajo el efecto de la droga -el cannabis, la cocaína y las anfetaminas están entre las más consumidas-, 1.360 en total, fueron descubiertos en controles preventivos, por haber cometido alguna infracción o por haber estado implicados en algún accidente.

De los infractores, a 272 se les han instruido diligencias para su posterior traslado a la autoridad judicial por delitos contra la seguridad vial, bien por superar la tasa de alcohol en sangre -0,60 mg/l en aire espirado-, por haber sido detectados conduciendo bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o por negarse a someterse a las pruebas.

La DGT recuerda en su comunicado que, según recoge la Fiscalía de Seguridad Vial en el avance estadístico de su memoria anual, en 2018 se dictaron 56.173 sentencias por conducir con exceso de alcohol o bajo la influencia de drogas.

Asimismo destaca la labor de las policías locales y autonómicas, que también han recogido datos en vías urbanas e interurbanas, aún a la espera de ser procesados; y expone que la Guardia Civil seguirá llevando a cabo controles "a cualquier hora del día y en cualquier carretera con el objetivo de disuadirlos de conducir".