Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- Bravo Fisher!, el proyecto de pop alternativo impulsado por el vallisoletano Guillermo Galguera, regresa a la música tres años después de su último proyecto, esta vez sin sello detrás pero impulsado por "las ganas" de dar a conocer su álbum "más accesible", titulado "Como habíamos planeado".

"En mi carrera casi nada salió como había planeado. Peco un poco de tener las expectativas muy altas, a veces tanto que nunca las alcanzo, a pesar de que han pasado cosas maravillosas, pero no dejo de tener la sensación de no llegar, lo cual por otro lado me sirve como motor", reconoce durante una charla con Efe.

La impredicibilidad que lo ha marcado como artista volvió a planear sobre su cabeza para el lanzamiento de este cuarto disco, cuyas canciones estaban terminadas desde hacía año y medio y le ardían entre las manos.

"La principal dificultad no fue de inspiración, sino cómo sacar adelante un proyecto de manera totalmente independiente", constata tras su "final de contrato" con Subterfuge, una salida "en buenos términos, desde la cordialidad y el agradecimiento" a este sello, aunque "todas las rupturas sean más o menos traumáticas".

Galguera, compositor y principal miembro en directo de la banda, adoptó el nombre de Bravo Fisher! tras ver "Academia Rushmore" de Wes Anderson, protagonizado por un personaje llamado Max Fisher.

"Como habíamos planeado" toma el relevo de su debut, el "synthpop" en inglés del también autoeditado "We were overnighters" (2012), tras el que fichó por el citado sello para lanzar el conceptual "El valle invisible" (2013) y el experimental "Solos" (2016).

Su autor opina que, a diferencia de aquel, "este ofrece un camino más accesible, sobre todo en sonidos y en el formato de canción, como una vuelta a 'El Valle invisible', más luminoso en las melodías, aunque las letras siguen con el tono melancólico de 'Solos'"

"Es como yo veo la vida y cómo me tomo ciertas cosas desde el punto de vista sentimental. Me cuesta hablar de lo que no conozco muy bien", reconoce el músico, propenso a plantear en sus temas incluso sus cuestiones personales.

Así, en la postrera "Better off alone", versión de un célebre tema de los años 90 del grupo holandés de "eurodance" Alice Deejay, deja en el aire una pregunta que conecta directamente con las inquietudes de su anterior álbum: "¿Acaso no estamos mejor solos"?

Su honestidad emocional le lleva esta vez a escribir también canciones como "Vale", aparentemente otra canción de amor-desamor. "Pero en realidad habla de la ansiedad como trastorno que ha estado muy presente en mi vida", corrige.

Significativo es por otro lado que en su cuarto disco sigan ganando terreno los temas en castellano respecto al uso del inglés. "Me he acostumbrado a usarlo como lengua en la que salen las canciones", asiente, antes de informar que las canciones en las que trabaja actualmente y que podrían ver la luz tras el verano están escritas todas en español.