Diario Vasco

(Actualiza con nuevos datos)

El ministro de Economía, Comercio e Industria, Hiroshige Seko, que fue el primero que en Tokio dio cuenta del ataque, dijo que las autoridades niponas están reuniendo información sobre el tema.

"He dado las órdenes necesarias para que sigan recogiendo información de forma integral y que se alerte a los implicados", agregó el alto funcionario.

Una de las embarcaciones es un buque cisterna de bandera panameña operado por la empresa japonesa Kokuka Sangyo que se dirigía a Tailandia y después a Singapur. Es un buque de 170 metros de eslora y 19.000 toneladas.

Se desconocen detalles sobre la otra embarcación, tanto de la carga que portaba como su destino, aunque medios locales apuntaron la posibilidad de que se trate de un carguero noruego.

Directivos de la firma Kokuka dijeron que la embarcación que estaba a su servicio, que cargaba 25.000 toneladas de metanol, recibió un primer impacto a babor y los tripulantes intentaron apagar un fuego que se había declarado en la sala de máquinas.

Al recibir otro impacto, también a babor, el capitán dio orden de abandonar el buque.

Los 21 tripulantes son de nacionalidad filipina y se desconoce si pueden haber sufrido lesiones, según la compañía nipona. Fueron rescatados por otra embarcación que estaba en aguas cercanas.

Las autoridades de Japón no han precisado quién puede estar detrás de este ataque ni se ha confirmado que haya víctimas.

El estrecho de Ormuz, entre las costas de Irán y de Omán, es uno de los lugares más estratégicos por ser una ruta clave en el transporte de crudo desde Oriente Medio.

La V Flota de Estados Unidos, con base en Baréin, informó hoy de que estaba prestando asistencia a un número no determinado de petroleros que habían sido atacados en el golfo de Omán.