Diario Vasco

Atenas, 5 jun (EFE).- La emotiva tragedia lírica "Norma", compuesta por Vincenzo Bellini, se ha trasladado gracias a la coproducción de La Fura dels Baus y la Ópera Nacional Griega a un futuro postapocalíptico en el que los druidas luchan contra los romanos invasores reforestando y limpiando chapapote.

El público que ha podido asistir al ensayo general de la ópera, que se estrena esta noche y abre el Festival de Atenas y Epidauro, ha recibido esta versión repleta de compromiso social y medioambiental con una estruendosa ovación.

A pesar de representarse en el famoso Odeón de Herodes Ático, uno de los teatros más sublimes de la Antigua Grecia y, desde luego, de los mejor conservados, la Norma de La Fura huye de lo clásico y sobrevive en una isla hecha de plástico flotante en un 2050 en el que el cambio climático devuelve el ritual pagano al centro de la sociedad.

Para este alegato contra el cambio climático y la contaminación, el escenario a los pies de la Acrópolis de Atenas se ha llenado de residuos y agua reciclados del mar Mediterráneo. El trágico triángulo amoroso entre las sacerdotisas Norma y Adalgisa y el procónsul Polión sucede en el futuro, pero sobre los deshechos sin descomponer de hoy.

Precisamente el agua mediterránea cumple un papel muy especial en la que es, probablemente, una de las arias más bellas y populares de la historia: "Casta diva", interpretada en el ensayo general de forma impecable por la soprano estadounidense Marjorie Owens.

Flanqueada por dos bailarinas sumergidas en unas grandes bolsas de agua suspendidas en el aire cuyos movimientos envueltos en telas ofrecen imágenes oníricas al público que las rodea, Owens hace suya la famosa plegaria a la Luna.

En ese mismo momento cumbre -la primera impresión de la sacerdotisa que aún no se sabe traicionada por su gran amor- la fachada del Odeón se ve cubierta de flores que poco a poco se van consumiendo, quemadas, decrépitas, mientras la soprano encandila tanto a los druidas, a los que convence para no atacar a Roma, como al público.

Esta serie de proyecciones sobre la fachada, fondo y clave de la historia, son otro gran ejemplo de contrapunto entre lo clásico y lo futurista en la producción y multiplican la inmersión del público, que observa desde el milenario anfiteatro.

Las proyecciones diseñadas por Marc Molinos y Alberto de Gobbi, de La Fura dels Baus, resaltan con su base de luz negra las apariciones de los personajes por todo el auditorio así como las luces led y los colores flúor de la escenografía.

Aunque las muchas particularidades de la versión escénica dirigida por Carlus Padrissa pueden llevar a pensar que seguramente tras las ruinas hay una ciudad ciberpunk en vez de un campamento de soldados romanos, "Norma" no deja de ser una tragedia intimamente ligada a Grecia.

Fue una de las primeras óperas representadas tras la formación del Estado griego. En 1840 "Norma" llegó a Atenas por primera vez y en agosto de 1960 la Ópera Nacional Griega la estrenó en el Antiguo Teatro de Epidauro con María Callas como protagonista, quien en aquel momento estaba en la cima de su carrera y que hizo de "Casta diva" uno de sus estandartes como soprano.

Conducida en el foso por Yorgos Balatsinos al frente de la Orquesta y Coro de la Ópera Nacional Griega, y con representaciones los días 5, 7, 9 y 11 de junio, esta producción lanza al público una reflexión: Aunque es a Norma a la que vemos alzar un cuchillo contra sus hijos, es la sociedad actual la que condena a sus descendientes a un futuro insostenible. Todo el mundo comete infanticidio.