Diario Vasco

Barcelona, 31 may (EFE).- Los expertos en el tratamiento del tabaquismo han alertado del peligro de los nuevos dispositivos que sustituyen al tabaco, ya que no hay evidencias científicas que certifiquen que estos productos sean menos nocivos que el cigarrillo convencional.

La Sociedad Catalana de Atención y Tratamiento del Tabaco (Scatt) ha informado en una nota de prensa que los nuevos dispositivos electrónicos y los productos de tabaco calentado (PTC) son similares a un cigarrillo tradicional porque contienen nicotina y elementos tóxicos que pueden provocar cáncer, bronquitis crónica e infecciones respiratorias.

La presidenta de Scatt, la doctora Ángela Martínez, ha asegurado que "la industria tabacalera ha querido poner de manifiesto que los nuevos dispositivos en sustitución del tabaco pueden ser menos peligrosos que los cigarros, pero lo cierto es que no hay evidencias de que sean menos nocivos para la salud, ni para los consumidores, ni para los expuestos a sus emisiones".

Según la Scatt, los nuevos dispositivos se utilizan para captar potenciales nuevos fumadores entre jóvenes y adolescentes con el reclamo de que son productos menos perjudiciales utilizando además una tecnología atractiva.

Desde la academia opinan que actualmente los cigarros electrónicos son un problema de salud pública importante y que su rápida introducción en el mercado puede modificar los patrones de consumo e incorporar nuevos consumidores, así como la pérdida de la oportunidad del abandono del consumo de tabaco en fumadores.

Estos productos también contienen nicotina, una substancia tóxica y adictiva que provoca la dependencia de la persona que utiliza los productos PTC, por lo que la OMS indica que deberían de estar sujetos a las normativas y reglamentos aplicados a todos los productos de tabaco.

La doctora Martínez ha informado de que "el uso combinado de medicación y tratamiento psicológico es el método más eficaz, demostrado científicamente, para dejar de fumar, y la utilización de nuevos dispositivos electrónicos de liberación de nicotina no han demostrado su seguridad ni su eficacia a largo plazo".