Diario Vasco

Bogotá, 21 may (EFE).- La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó este martes el asesinato de la personera municipal Paula Andrea Rosero Ordóñez ocurrido anoche en Samaniego, localidad del sureño departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.

El crimen fue perpetrado por sicarios que le dispararon cuando la personera -autoridad municipal responsable de la defensa de los derechos humanos-, regresaba a casa en compañía de su esposo después de asistir a una celebración de cumpleaños.

"Con tristeza condenamos el homicidio de la personera de Samaniego, Nariño, Paula Andrea Rosero. Confiamos en que habrá pronta investigación, juzgamiento y sanción de los responsables", afirmó la Oficina del Alto Comisionado en su cuenta de Twitter.

El organismo expresó además su solidaridad con la familia y amigos de la víctima "en estos tristes momentos".

La Procuraduría General y la Defensoría del Pueblo condenaron ayer en un comunicado conjunto el asesinato de la funcionaria y pidieron al Gobierno "tomar medidas de carácter urgente para garantizar la vida, la integridad personal y el trabajo de los personeros del país".

Abogaron además por que se proteja a líderes sociales y defensores de los derechos humanos, "quienes se encuentran expuestos a actos de violencia por su trabajo en favor de la defensa de los derechos de todos".

Al mismo tiempo, se solidarizaron con la familia de Rosero y afirmaron que harán seguimiento a "los avances de las investigaciones en este caso".

El presidente del país, Iván Duque, también condenó hoy el "cobarde" asesinato y ordenó a las autoridades "perseguir y llevar ante la Justicia a los responsables", que hasta el momento no han sido identificados.

"Condenamos el cobarde asesinato de Paula Andrea Rosero, personera de Samaniego, Nariño. Toda nuestra solidaridad con sus familiares y amigos", escribió Duque en la misma red social.

La ONG Programa Somos Defensores divulgó ayer un informe en el que señala que 25 defensores colombianos de los derechos humanos fueron asesinados en el primer trimestre de este año.

De acuerdo con el Sistema de Información sobre Agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia (Siaddhh), en el cual se basó Somos Defensores para su análisis, el departamento en el que se cometió el mayor número de asesinatos fue Antioquia (noroeste), con cinco casos.

A este le siguieron Cauca y Norte de Santander, ambos con cuatro; Valle del Cauca, con tres; Nariño y Caquetá, ambos con dos, y Arauca, Bolívar, Casanare, Magdalena y Santander, con uno cada uno.

En abril pasado, la ONG divulgó su informe anual en el que detalló que 2018 fue uno de los años más sangrientos para los defensores de los derechos humanos en Colombia por el asesinato de 155 de ellos, lo que supone un 46,2 % más que los 106 homicidios de 2017.