Diario Vasco

Nueva York, 17 may (EFECOM).- La compañía de alquiler de vehículos con conductor Uber cumplió este viernes una semana en Wall Street cotizando a 42,79 dólares la acción, después de cerrar ayer por primera vez por encima de su primera cotización (42 dólares), pero sin haber alcanzado aún el precio fijado para su debut (45 dólares).

A Uber le jugaron una mala pasada las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, que empañaron su estreno en los parqués neoyorquinos, sumado a las dudas de los inversores por la rentabilidad de un negocio en el que tanto Uber como su principal rival, Lyft, presentan grandes pérdidas que no parecen que vayan a revertir en el corto plazo.

Si bien Uber caía un 0,99 % a mediodía, encadenaba un 2 % de ganancias en la última semana, en tanto que Lyft caía un 1,47 % y sus títulos se cotizaban por 54,78 dólares, muy lejos de los 72 que la compañía estableció para su operación pública de venta a finales de marzo.

Los resultados de Lyft, presentados apenas unos días antes del estreno bursátil de Uber, también arrojaron nubarrones sobre las perspectivas del mercado de estas aplicaciones, ya que reportó en sus primeros datos como compañía cotizada unas pérdidas de 1.138 millones de dólares en el primer trimestre de este año.

Esto supone casi cinco veces más a los 234 millones en números rojos registrados en el mismo período del año pasado, aunque gran parte de este gasto adicional se debió a los extras derivados de su salida a bolsa.

Con todo, Lyft ha ganado un 6,42 % en la última semana, unas subidas compartidas con Uber en tanto que ambas se beneficiaron de la última decisión de la Junta Nacional de Relaciones Laborales de EE.UU., en la que el regulador asegura que los conductores que trabajan en estas aplicaciones son contratistas y no empleados de las mismas.

La recomendación fue hecha por el consejero general de la Junta, Peter Robb, que aseguraba que en tanto que los conductores de Uber son libres de establecer sus propios horarios, poseen sus coches y tienen libertad para trabajar para los competidores, por lo que no pueden ser considerados trabajadores por las leyes federales.

Entre otras cosas, esta interpretación de la Ley Nacional de Relaciones Laborales implica que los conductores tampoco podrían sindicarse.

Con esta decisión, ambas compañías recibieron un ligero respiro de los mercados, ya que ambas se enfrentan a pleitos derivados de la relación laboral con sus conductores.

Dos días antes del estreno bursátil de Uber, cientos de conductores en todo el mundo decidieron ir a la huelga para destacar su situación y requerir una mayor parte de cada una de las tarifas que los clientes pagan por los viajes en coche.