Diario Vasco

Taipéi, 17 may (EFE).- Taiwán afronta dividida la votación hoy en el Parlamento que debe decidir si se legalizan las uniones entre personas del mismo sexo, lo que convertiría al país en el primero en Asia en reconocer este derecho.

En la sesión parlamentaria, que comenzó esta mañana en la capital de Taipéi, se debe votar sobre tres proyectos de ley presentados por los distintos partidos políticos, que se están siguiendo con especial interés y expectación tanto en la calle como en las redes sociales por los colectivos LGTB, ante una opinión pública muy fraccionada.

Más de 35.000 personas salieron hoy a las calles de Taipéi en dirección al Parlamento para pedir a los legisladores que no discriminen a las personas del mismo sexo que quieran casarse y que voten a favor de la unión civil igualitaria.

"Esperamos que esta sea la última vez que tengamos que venir aquí", dijo la coordinadora jefa de la coalición taiwanesa para la igualdad del matrimonio, Jennifer Lu, en una improvisada rueda de prensa celebrada a la entrada del Parlamento antes de que comenzara el plenario.

Los legisladores deben aprobar una de las tres propuestas presentadas para determinar las garantías legales de las parejas homosexuales, cómo se las registrará legalmente y si se las permite adoptar.

De aprobarse, las parejas del mismo sexo podrán registrar sus matrimonios ante los gobiernos locales a partir del 24 de mayo, una vez que el Tribunal Constitucional la autorice oficialmente.

La presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, se pronunció hoy a favor de la ley a través de la red social Twitter y pidió a los legisladores que "muestren al mundo que el amor gana".

"Tenemos una oportunidad de hacer historia y mostrarle al mundo que los valores progresistas pueden arraigar en las sociedades de Asia Oriental", señaló Tsai.

Por el contrario, Tseng Hsien-ying, presidente de la llamada coalición de la felicidad para nuestra siguiente generación, recordó en rueda de prensa que Taiwán votó el pasado noviembre en referéndum a favor de mantener la definición de matrimonio tradicional en el Código Penal y consideró que el Gobierno está "pisoteando la voluntad del pueblo".

En respuesta a aquella votación, el Gobierno taiwanés presentó en febrero un proyecto de ley que sentaba las bases legales para las uniones entre personas del mismo sexo sin cambiar el código civil.

El proyecto busca conjugar el resultado del referendo del 24 de noviembre -que exigió no cambiar la definición tradicional del matrimonio- con una interpretación constitucional previa que reclamaba igualdad de derechos para los homosexuales, dijo entonces la portavoz del Gobierno, Kolas Yotaka.

Las uniones entre personas del mismo sexo tendrán el mismo trato que el matrimonio respecto a la herencia, derechos para tomar decisiones médicas sobre la pareja, adopción de niños y monogamia, aseguró entonces el Ejecutivo taiwanés.

El proyecto de ley recoge el espíritu de la "Interpretación del Tribunal Constitucional No. 748" emitida el 24 de mayo de 2017, que establecía que la prohibición del matrimonio homosexual era inconstitucional y exigía su regulación legal en el plazo de dos años.

El primer ministro, Su Tseng-chang, recordó durante el anuncio que si no se promulga la legislación exigida por el Constitucional antes del 24 de mayo de 2019, las parejas del mismo sexo podrían inscribirse automáticamente para el matrimonio desde esa fecha.