Diario Vasco

Seúl, 17 may (EFE).- El Gobierno surcoreano insistió hoy en que aún necesita realizar más análisis para determinar el tipo de misiles que Corea del Norte disparó la semana pasada.

El director de la Oficina de Seguridad Nacional, Chung Eui-yong, desmintió en rueda de prensa que las tropas estadounidenses apostadas en Corea del Sur hayan determinado el tipo de proyectil, tal y como informaba hoy el diario Donga.

"La postura oficial es que los Gobiernos de Corea del Sur y EEUU están analizando detenidamente el tipo de proyectiles de corto alcance", dijo Chung en palabras recogidas por la agencia Yonhap.

Por su parte, un portavoz del Ministerio de Defensa dijo a Efe que "los análisis aún se están desarrollando para determinar el tipo de armamento que probó Corea del Norte".

Los pasados 4 y 9 de mayo, el Ejército norcoreano realizó ensayos de artillería y disparó varios misiles de corto alcance.

Pese a que expertos y voces en EEUU y Japón han determinado que se trató de misiles balísticos de corto alcance, Seúl ha insistido en mantener una postura cautelosa al respecto.

Muchos analistas han asegurado que se trata de proyectiles muy similares a los Iskander de corto alcance, un proyectil balístico de fabricación rusa, y algunos han aventurado que podrían haber sido importados a Corea del Norte desde Rusia o a través de terceros.

En caso de tratarse de proyectiles balísticos, Corea del Norte habría violado las resoluciones de la ONU, que prohíben al aislado país asiático testar cualquier tipo de misiles balísticos o tecnología relacionada, ensombreciendo aún más las actuales perspectivas de diálogo.

Algunas voces críticas, sobre todo en el espectro conservador, han criticado en Corea del Sur la tibieza del Gobierno liberal para con este dictamen.

Tanto Seúl como Washington han dado respuestas moderadas tras los ensayos de armas norcoreanos en un aparente intento de no malograr el acercamiento con Pionyang tras más de un año de intenso trabajo diplomático.

El régimen norcoreano, por su parte, habría buscado presionar con estos ensayos a la Casa Blanca para que modifique su postura en las negociaciones sobre desnuclearización, que están estancadas desde la cumbre de Hanói en febrero.

En Hanói Corea del Norte pidió una desnuclearización y una relajación de sanciones gradual, algo que Washington, que apuesta por un desarme norcoreano inmediato, consideró inaceptable.