Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- La catalana Meritxell Batet fue la opción en la que Pedro Sánchez pensó "desde el principio" como presidenta del Congreso, según fuentes de su entorno, que aseguran a Efe que su idea era que Batet formara tándem con el líder del PSC, Miquel Iceta, en el Senado.

Aunque el veto de ERC a Iceta conduce a pensar que la apuesta por Batet ha sido la respuesta de Sánchez a los independentistas en forma de "dos tazas", en Moncloa lo niegan y explican que esa interpretación es la lógica, si no se conoce que Batet era el nombre por el que Sánchez apostaba desde el primer momento.

Una vez desechada la candidatura de Iceta, tras la votación de ayer en el Parlament, la elección del filósofo catalán Manuel Cruz fue fácil, según las fuentes, porque su currículum y formación está "muy encima" del resto de senadores socialistas.

En el entorno de Sánchez aseguran además que Manuel Cruz era un persona en la que el presidente siempre pensaba para ocupar algún puesto de relevancia.

Un día después de consumarse el veto a Iceta en el Parlament, en el PSOE siguen interpretándolo en clave electoral y acusan a los independentistas de mentir cuando dicen que los socialistas no hablaron con ellos antes de hacerlo público.

Según las fuentes, Iceta habló con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y con el del Parlament, Roger Torrent, antes de que saltara a la prensa, con lo que entendían que a partir de ahí la información se la trasladaron a sus respectivas formaciones independentistas.

Aunque en el entorno de Sánchez prefieren no desvelar cuándo supieron Batet y Cruz sus próximos destinos, subrayan que cada uno lo ha sabido "en su momento" y que "eso lo hace muy bien el presidente" para evitar filtraciones. "Al final ha salido bien", se congratulan en Moncloa.