Diario Vasco

Miami , 17 may .- La defensa del hispano estadounidense Pablo Ibar, que se enfrenta de nuevo a la posibilidad de ser enviado al pabellón de la muerte por un triple asesinato en 1994, no podrá presentar el testimonio de una especialista sobre el "trauma" que puede tener la pena capital en sus dos hijos menores.

El juez Dennis Bailey rechazó este viernes esa posibilidad durante la fase de sentencia de Ibar que comenzó este miércoles en un tribunal de Fort Lauderdale (Florida, EE.UU.), informó a Efe Cándido Ibar, padre de Pablo.

El pasado miércoles Bailey denegó también una moción de la defensa que buscaba "prohibir" que Ibar fuera condenado a la pena de muerte con base en los "derechos humanos internacionales de sus dos hijos menores".

La moción, que presentaron el martes pasado sus abogados, señalaba que Tanya Ibar, la esposa de Pablo, tiene dos hijos menores, de 7 y 12 años, "que para el tiempo de su nacimiento lo reconocen a él (Ibar) como su padre".

Tras el rechazo del juez, la corte dijo que evaluaría la posibilidad de que la especialista, cuyo testimonio formaba parte de la moción, fuera una testigo de la defensa.

Sin embargo, el juez consideró este viernes que no es un testimonio "relevante" para el jurado, que deberá decidir entre la pena de muerte y la cadena perpetua.

"Los niños menores -señalaba la experta en la moción- son especialmente vulnerables a trauma sicológico y emocional asociado con el bienestar de sus padres y particularmente de su padre prisionero".

En una conferencia de seguimiento con la Fiscalía y la defensa, Bailey despejó este viernes varios temas pendientes para proseguir el próximo lunes con la segunda jornada de la fase de sentencia.

Ambas partes presentaron el miércoles pasado los argumentos iniciales del cuarto juicio a Ibar, que comenzó en octubre de 2018 y halló culpable en enero pasado a Ibar del asesinato en primer grado de Casimir Sucharski, Marie Rogers y Sharon Anderson, además de por robo y robo a mano armada.

En 2016 la Corte Suprema de Florida anuló la condena a pena de muerte impuesta en el año 2000 a Ibar por el mismo caso y ordenó celebrar un nuevo juicio que es el que ahora se acerca a su final.

La suerte de Ibar, sobrino del fallecido boxeador vasco José Manuel Ibar "Urtain", depende ahora de seis "factores agravantes" que presentará la Fiscalía como argumento para la pena de muerte.

Mientras tanto, la defensa busca atenuar ese castigo, basado especialmente en consideración a su familia y sus hijos.

Para recomendar la pena capital, los 12 miembros del jurado tienen que alcanzar obligatoriamente la unanimidad, no así en el caso de cadena perpetua.

No obstante, de ser una condena a muerte, el juez Bailey tiene la potestad de rebajar esta decisión a cadena perpetua, pero no dispone de capacidad legal para aumentar esta segunda condena a la pena capital.