Diario Vasco

Nueva York, 17 may (EFE).- Un jurado en Nueva York ha declarado culpable de ocho delitos relacionados con terrorismo a un hombre que fue "captado, entrenado y desplegado" por un brazo del grupo chií libanés Hizbulá "para planear y ejecutar actos terroristas en EE.UU.", informó la Fiscalía del distrito Sur de Nueva York.

El libanés Ali Kourani, de 34 años, fue detenido en 2017 en el barrio neoyorquino de El Bronx, donde residía, por sus presuntos vínculos con Hizbulá, y tras este veredicto se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua. Será sentenciado el próximo 27 de septiembre.

Ha sido condenado por dar apoyo material a un grupo extranjero designado terrorista, recibir entrenamiento militar del mismo, poseer, llevar y usar armas de fuego para crímenes violentos, proveer y recibir fondos, bienes y servicios de Hizbulá y cometer un fraude al nacionalizarse en relación con el terrorismo.

El fiscal Geoffrey S. Berman indicó en un comunicado que la misión de Kourani era "ayudar a obtener armas y reunir información sobre potenciales objetivos en EE.UU. para ataques terroristas de Hizbulá", y en concreto vigiló el concurrido aeropuerto JFK y edificios de la policía.

El individuo, nacido en Líbano, recibió entrenamiento con armas patrocinadas por Hizbulá en el año 2000, cuando tenía 16 años, y a los 19 emigró legalmente a Estados Unidos, donde se graduó en ingeniería biomédica (2009) y obtuvo un máster en Administración de Empresas (2013), detallan las autoridades.

Nacionalizado estadounidense en 2009, Kourani supuestamente mintió en su solicitud al alegar que no estaba afiliado a una organización terrorista, ya que más de un año antes se había unido a las filas de la rama exterior de Hizbulá (la Organización Islámica Yihadista, IJO por su sigla en inglés).

La Fiscalía señala que IJO asignó a Kourani un mentor que le daba tareas, entrenamiento de armas y táctico, y con el que se comunicó incluso en una visita a Líbano, donde en 2011 practicó con armas de asalto, un rifle AK-47 y una pistola Glock en un campo cercano a la localidad de Birkat Jabrur.

En EE.UU. trabajó "encubierto" para buscar proveedores de armas que suplieran las operaciones de IJO;,identificar afiliados de las Fuerzas de Defensa Israelíes a los que reclutar o usar como blanco de la violencia, reunir información sobre la seguridad y las operaciones de los aeropuertos y vigilar a las autoridades.

Además, la Fiscalía detalla que al nacionalizarse estadounidense dijo en su solicitud de pasaporte que no tenía planes de viaje, pero fue a Guangzhou (China) en mayo de 2009 para "reunirse con manufactureros de dispositivos médicos y con otros empresarios", según indicó más adelante al FBI.

La empresa y el lugar de China guardan relación con activos químicos para la fabricación de bombas incautados por las autoridades al desmantelar una operación del IJO en Tailandia en 2012, que también fueron recuperados en otra incautación en Chipre en 2015, tras el arresto de un efectivo de IJO.