Diario Vasco

Redacción deportes, 17 may (EFE).- Dos golazos en la segunda parte, cuando sentía más dudas, resolvieron el segundo partido de los cuartos de final para el Osasuna Magna, que doblegó a la presión y al Jaén con determinación, pero también con apuros, para forzar el tercer y definitivo encuentro, el domingo en el pabellón Anaitasuna.

Derrotado en el primer duelo, el conjunto navarro superó una prueba vital para seguir en la carrera por el título, a expensas del tercer partido de la eliminatoria, de nuevo sin margen de error para él, pero ya también para el equipo andaluz, que contuvo primero a su oponente y que se rebeló luego con el 1-1, pero fue derribado a raíz del 3-1; una acción que pudo ser el 2-2 y terminó con gol en contra.

Justo cuando el partido parecía más igualado, porque el primer tiempo fue de forma incontestable del Osasuna Magna. Pero enfrente tenía a Carlos Espíndola, el portero del Jaén, un muro casi insuperable para el equipo local.

Con la mano derecha, con la izquierda, con un pie, con otro, el guardameta repelió la insistencia sobre su marco, agobiante por momentos, para limitar los daños al descanso a nada más un 1-0.

Nada más, con todas las ocasiones de las que dispuso el equipo navarro, con los desbordes de Llamas, que estrelló un tiro en el poste, y con la persistencia ofensiva de todo el bloque, sin gol hasta el penalti por mano de Míchel que transformó el insistente Rafa Usín a dos minutos y cinco segundos del fin del primer tiempo.

Salvo de su portero, de algún contragolpe de Carlitos, algún remate esporádico de Alan Brandi y el ejercicio de resistencia, no hubo noticias del Jaén en todo el primer periodo, sometido por su contrincante, sostenido por su guardameta... Y revitalizado en la reanudación. En 50 segundos, había nivelado el duelo, con el 1-1 de Rafa López para trasladar las dudas y el temor a su adversario.

El golpe del empate animó al Jaén en la misma medida que afectó durante un rato al Osasuna Magna, que desapareció de pronto de la pista, pero que dispone de tantos recursos que resurgió cuando más dudas sentía, con una pared rapidísima entre Adri Ortego y Martel, culminada por el último. Con dos pases, desbordaron a tres rivales.

Era el minuto 27. Ya no cedió el dominio del marcador, con una jugada clave, ya definitiva para el desenlace a diez minutos del final: Asier ganó el pulso individual por el 2-2 a Campoy para lanzar un contragolpe que transformó en el 3-1 Dani Saldise con una definición maravillosa. Una vaselina perfecta. Una delicia decisiva.

Con el riesgo de las cinco faltas a siete minutos del cierre del choque y con el juego de cinco del conjunto andaluz, surgieron dos porteros magníficos: Asier, imbatible entonces para su adversario, y su suplente, Edu, que paró un penalti a un minuto y 14 segundos del final, salido a la cancha justo para esa acción puntual del partido.

La victoria ya tenía dueño: el Osasuna Magna. Aún no lo tiene el billete para las semifinales, que sigue en juego hasta el próximo domingo en el pabellón Anaitasuna de Pamplona, el momento del desenlace de una eliminatoria empatada, vibrante e incierta.

- Ficha técnica:

3 - Osasuna Magna: Asier, Araça, Bynho, Rafa Usín, Dani Saldise -cinco inicial-; Llamas, Eric Martel, Adri Ortego, Roberto Martil, Alex Diz, Juninho y Edu (portero suplente).

1 - Jaén Paraíso Interior: Carlos Espíndola, Rafa López, Míchel, Mauricio, Alan Brandi -cinco inicial-; Giasson, Carlitos, Bingyoba, Campoy, Piqueras, Ramón y Dani Martín.

Goles: 1-0, m. 18: Rafa Usín, de penalti. 1-1, m. 20: Rafa López. 2-1, m. 27: Eric Martel. 3-1, m. 30: Dani Saldise.

Árbitros: Rodrigo Miguel y Sánchez Molina (C. Castellano manchego). Amonestó a los locales Llamas (m. 15), Rafa Usín (m. 21) y Martel (m. 39) y a los visitantes Mauricio (m. 10), Míchel (m. 18) y Carlos Espíndola (m. 18).

Incidencias: segundo partido de los cuartos de final de la fase por el título de la Liga en Primera División, disputado en el pabellón Anaitasuna de Pamplona ante unos 2.500 espectadores.