Diario Vasco

Barcelona, 17 may (EFE).- Sin carné de partido y federalista convencido: así es Manuel Cruz, el doctor en Filosofía que Pedro Sánchez sitúa al frente del Senado para impulsar la reforma de la Cámara Alta, después de que el independentismo frustrara su primera opción para el puesto, el líder del PSC, Miquel Iceta.

Nacido en Barcelona en 1951, Cruz lleva años defendiendo desde los medios de comunicación que España debe avanzar hacia un modelo federal.

Esa convicción, precisamente, lo llevó a presidir entre 2013 y 2016 "Federalistas de izquierdas", entidad nacida en 2012 y de la que es vocal de honor, en cuya web se defiende una reforma de la Constitución en pro de este modelo territorial, que "gestiona la diversidad de la sociedad desde el pacto, la racionalidad, la solidaridad y el respeto mutuo".

Cruz dejó paso al frente en esa asociación en 2016, el mismo año en que concurrió, en calidad de independiente, como número dos de la candidatura del PSC al Congreso que encabezaba Meritxell Batet, a quien Sánchez ha situado como próxima presidenta de la Cámara Baja.

Desde su escaño, fue uno de los diputados del grupo socialista que votó en contra de la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.

Con su elección, el líder del PSOE mantiene la apuesta por colocar a un catalán federalista al frente del Senado, aunque su nombramiento no tiene el mismo impacto mediático que hubiera tenido Miquel Iceta, el plan A de Sánchez, cuya designación como senador bloquearon ERC, JxCat y la CUP ayer jueves en el Parlament.

Cruz, que encabezó la lista del PSC al Senado en las elecciones generales del 28 de abril, defendió durante la campaña que hay que reformar la Cámara Alta para que cumpla con plenitud su función de representación territorial.

Asimismo, se mostró partidario de trasladar la sede de esta institución a Barcelona, una propuesta que los socialistas catalanes han puesto sobre la mesa en más de una ocasión, si bien subrayó que no lo veía como una prioridad o algo ejecutable a corto plazo.