Diario Vasco

Estambul, 17 (EFE).- Le dicen "alcalde" y fue, de hecho, regidor de Estambul, aunque solo durante 18 días: desde que la Comisión Electoral de Turquía certificó su victoria en las municipales de marzo, hasta el 6 de mayo, cuando ese órgano anuló los comicios y le volvió a quitar el bastón de mando a instancias del partido islamista AKP.

Ahora, el socialdemócrata Ekrem Imamoglu se prepara para la nueva vuelta electoral, el próximo 23 de junio con el candidato oficialista y ex primer ministro, Binali Yildirim.

Irradia optimismo. Volverá a ganar, asegura el candidato del tradicional Partido Republicano del Pueblo (CHP).

Muchos ven en Imamoglu (nacido en 1970) la persona no solo capaz de poner fin a 25 años de gobierno municipal islamista sino también de emular la hazaña de Recep Tayyip Erdogan, quien desde esta alcaldía dio el salto a la presidencia del país eurasiático.

Estambul, metrópoli económica y financiera con 16 millones de habitantes, es el primer campo de batalla de un largo enfrentamiento político con el AKP, que domina el país desde 2002.

-¿Qué significa la repetición de estas elecciones para la democracia turca?

-Se arrojaron dudas sobre unas elecciones que habíamos ganado, con argumentos sin fundamento. Es una amenaza seria para la continuidad de la democracia. Bajo presión política, la Comisión Electoral ha colocado Turquía en un proceso fuera de la ley. No son solo elecciones locales, es también una lucha por la democracia.

-Dijo que las arcas municipales están mal gestionadas. ¿Algún ejemplo?

-Hay un presupuesto municipal de unas 60.000 millones de liras (10.000 millones de euros), hay 82.000 personas empleadas, y un organismo así no se puede conocer en 18 días. Pero hemos podido comprobar que hay un desorden sistemático. Y claro, en todo caos hay gente que se aprovecha y lo utiliza en beneficio propio. Además hay despilfarro. Un secretario municipal tiene asignado decenas de vehículos, varias oficinas y locales; estamos hablando de decenas de millones de liras al año.

-¿Por qué cree que el AKP insiste en repetir las elecciones?

-No podemos leerles la mente. Tal vez no quieran que nosotros ejerzamos control sobre su sistema administrativo: retrasar el traspaso de la alcaldía por 47 días es un intervalo bastante largo. Y puede que tengan esperanza de ganar si utilizan todos los medios que están en sus manos.

-¿Teme que haya manipulaciones?

-Con certeza habrá manipulación, condiciones injustas, obstáculos, pero tenemos nuestra infraestructura preparada para tomar todas las medidas.

-En el CHP hubo quien propuso boicotear la repetición como protesta. ¿Por qué no hacerlo?

-Esto podría ser una alternativa en países con una democracia muy asentada. Pero en Turquía no creo que la gente esté preparada para una posición así. Lo que más habría deseado el Gobierno es un boicot. Nosotros lucharemos en el ruedo de las urnas.

-¿Qué estrategia tienen para ganar el 23 de junio?

-No va a cambiar. Volveremos a explicar con una sonrisa en todos los barrios que trabajaremos para la paz, la fraternidad, la libertad, la felicidad. Pero además explicaremos a la sociedad el despilfarro y el deterioro que hemos comprobado en los 18 días en la alcaldía.

-Los votantes kurdos de la órbita del partido izquierdista HDP han contribuido a su victoria. ¿El AKP intentará atraerlos a su bando?

-Lance la iniciativa que lance, no se verá sincera, no creo que encuentre mucha resonancia: la sociedad no está en una situación de dejarse llevar por engaños.

-¿Está preocupado con que el AKP puede volver a frenar el traspaso de la alcaldía si usted gana nuevamente?

-Con preocupaciones y miedo no se puede avanzar. Pero hemos visto que las intervenciones (del AKP) tras las elecciones han causado un serio perjuicio a Turquía en el aspecto democrático, en el económico y en el de las relaciones internacionales. Como sigan así, se acaba todo, aunque no creo que lo hagan, porque el pueblo turco está dispuesto a luchar por la democracia.

-Ya hay quien le considera a usted futuro candidato a presidente. ¿Es mejor para Turquía el sistema presidencial en vigor o el parlamentario que había hasta la reforma de 2017?

-Nuestro partido defiende que un sistema parlamentario vigoroso es más acorde a la sociología del pueblo turco. Pero los dirigentes futuros tendrán que iniciar un debate transparente con toda la sociedad. Hay una masa que parecía apolítica y que ahora se ha despertado, personas que antes no se interesaban por la política, no confiaban en ella, y ahora siguen el proceso con la máxima atención. Debemos convertir esto en una oportunidad.

-¿Usted tiene algún modelo de alcaldía en Europa que tomaría como ejemplo para su trabajo?

-He ido a España varias veces y he visto muy buena administración tanto en localidades históricas como turísticas: Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla. Como país mediterráneo con vínculos de muchos siglos preveo que reforzaremos nuestra cooperación para una buena administración municipal.