Diario Vasco

La Haya, 17 may (EFE).- Los gobiernos de Holanda y Rusia alcanzaron este viernes un acuerdo que cierra las disputas que rodean la retención por parte de Moscú, en 2013, del rompehielos "Arctic Sunrise" de Greenpeace, con 30 tripulantes de la ONG a bordo, violando la Convención sobre el Derecho del Mar.

Según un comunicado del Gobierno holandés, Rusia reconoce así la libertad de manifestarse en el mar, derecho del que estaba haciendo uso el Arctic Sunrise, pues participaba en una protesta contra actividades de perforación petrolera en el Ártico.

"En base a consultas bilaterales celebradas en 2018 y 2019, Holanda y Rusia han concluido un acuerdo que resuelve completamente la disputa sobre el Arctic Sunrise", añade la nota.

La organización confirma que recibirá una compensación de 2,7 millones de euros de Rusia, aunque el Gobierno holandés no informa si también recibirá alguna indemnización por parte de Moscú.

El Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya ordenó en 2017 a Rusia pagar 5,4 millones de euros a Holanda al considerar que Moscú violó sus obligaciones al subir sus agentes de seguridad a bordo del "Arctic Sunrise", inspeccionarlo, detener durante dos meses a la tripulación e incautar el barco sin el consentimiento previo de ese país, bajo cuya bandera navegaba la embarcación.

Los "30 del Arctic" fueron liberados bajo fianza el 29 de noviembre de 2013 y amnistiados por decreto de la Duma rusa respecto a los delitos de vandalismo, después de que inicialmente fueran acusados de piratería.

Los tripulantes del "Arctic Sunrise" procedían de Rusia, Estados Unidos, Argentina, Reino Unido, Canadá, Italia, Ucrania, Nueva Zelanda, Holanda, Dinamarca, Australia, Brasil, República Checa, Polonia, Turquía, Finlandia, Suecia y Francia.

El 1 de agosto de 2014 el barco zarpó de Múrmansk (Rusia) para regresar a Holanda y el 24 de septiembre de ese año Moscú cerró formalmente el caso, pero la disputa continuó entre ambos países ante la negativa rusa de asumir su responsabilidad en lo ocurrido.

Como parte del trato alcanzado hoy, Holanda y Rusia acordaron intensificar la investigación científica conjunta en la parte rusa del Ártico, en especial sobre los efectos del cambio climático, lo que podría incluir expediciones conjuntas de investigadores holandeses y rusos.