Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFE).- La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha remarcado este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el candidato del PSOE para presidir el Senado será Manuel Cruz, con lo que los socialistas renuncian a intentar que el líder del PSC, Miquel Iceta, pueda presidir la Cámara Alta.

"El candidato a presidente del Senado es Manuel Cruz, eso está cerrado", ha subrayado la ministra en funciones, quien ha considerado que se trata de una "apuesta seria" de los socialistas, la cual saldrá adelante sin problemas gracias a la mayoría absoluta que el PSOE ha conseguido en el Senado.

No obstante, Celaá ha insistido al mismo tiempo en reprobar la actitud de los independentistas catalanes que han impedido en el Parlament que Iceta fuera designado senador autonómico para así poder ser elegido el próximo martes presidente del Senado.

En su opinión, este "boicot" es un "despropósito" jurídico y político que confía en que será resuelto por el Tribunal Constitucional, la que el PSC ha recurrido, puesto que se ha dañado el derecho a la participación política del grupo socialista, algo "que no se había hecho en 40 años".

Ha reiterado la ministra que no solo se han perjudicado los "usos y costumbres", sino el derecho de un grupo parlamentario a "decidir con precisión" qué persona quiere que le represente en el Senado, de manera que al Parlament solo le corresponde "certificar" esa decisión.

"Ese viaje se ha estropeado, probablemente por un estado de ánimo, de manera increíble en democracia, y esperamos que el Tribunal Constitucional recupere lo que pensamos que es un derecho constitucional", ha apuntado.

Además, la ministra portavoz ha hecho ver que en la votación de ayer en el Parlament, el PSC se quedó "prácticamente solo" en su apoyo a Iceta, con el respaldo de los "comunes", y no obtuvo ningún voto de los partidos que "defienden la constitucionalidad", esto es, Ciudadanos y el PP.

Por otra parte, Isabel Celaá ha ratificado que pese al episodio de Iceta, el Gobierno tiene el propósito de "dialogar con todas las fuerzas políticas" porque entiende que es "imprescindible" ese diálogo con todos los partidos y todos los gobiernos, incluido el catalán, dentro del "ámbito constitucional".