Diario Vasco

Miami, 17 may (EFE).- Un plan de la administración del presidente Donald Trump para enviar mensualmente cientos de indocumentados desde la frontera con México a Florida fue rechazado este viernes por el gobernador del estado, Ron DeSantis, y calificado por autoridades locales como "irresponsable" e "inhumano".

"Nosotros no podemos a hacernos cargo en Florida del flujo de inmigrantes indocumentados", manifestó este viernes DeSantis, aliado de Trump, en una rueda de prensa en Sarasota (oeste del estado).

"Creo que afectará nuestros recursos, las escuelas, la atención médica, la aplicación de la ley y las agencias estatales", dijo.

El republicano reiteró su disposición de trabajar "constructivamente" con el gobierno Trump y le recordó que Florida ha sido un estado que ha "cooperado" en materia migratoria.

Los alcaldes y alguaciles de los condados de Broward y Palm Beach, a los que, según la información que se ha divulgado sobre el plan, se enviaría a los indocumentados han rechazado la idea por carecer de recursos federales para albergues, alimentos y seguridad.

"No es un buen plan", "es un problema de seguridad pública", dijo Ric Bradshaw, el alguacil de Palm Beach, el condado de la costa atlántica donde está enclavado el lujoso club Mar-a-Lago, propiedad de Trump, que suele frecuentarlo en invierno.

Bradshaw señaló que el plan es perjudicial para una comunidad en la que los recursos ya están siendo "estirados" y especialmente "peligroso" porque están "lidiando con un brote de hepatitis A" y "brotes de sarampión".

El propio DeSantis, que comulga con la política de mano dura contra la inmigración de Trump, señaló a través un portavoz que "los condados de Florida no tienen los recursos para acoger la afluencia de inmigrantes ilegales".

El gobernador republicano, que dijo que "no fue informado" del plan previamente, le recordó este viernes a Trump que él ha apoyado severas leyes contra las ciudades protectoras de indocumentados conocidas como "santuarios", para obligar a las policías locales a cooperar con las autoridades migratorias con vistas a su deportación.

"Si traes personas que no tienen trabajo, no tienen formación y no son legales, esto será una carga para nuestro sistema", manifestó por su parte el alcalde del condado de Palm Beach, Mack Bernard.

Marco Rubio, senador republicano por Florida, pidió en una carta enviada al secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, información sobre la idea de enviar "500" indocumentados mensuales a "ambos condados".

Otras fuentes citadas por los medios locales indican que serían 500 a cada condado.

El senador de origen cubano precisó que tuvo conocimiento del tema a través del alguacil Bradshaw, quien le detalló que los indocumentados serán "liberados" en la región mientras son llamados a las audiencias de asilo en las cortes de inmigración.

A diferencia de Broward y Palm Beach, que este jueves anunciaron que habían sido notificados por la Patrulla Fronteriza del plan, Miami-Dade no ha informado de si está incluido.

A principios de 2017, el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, fue el primero que reaccionó a las amenazas de Trump de reducir fondos federales a las llamadas ciudades "santuario" y reactivó en el condado una política que permite las polémicas "detainers" del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Mediante estas órdenes de arresto las policías locales retienen a indocumentados que suelen ser arrestados por delitos menores durante más del tiempo establecido por la ley, sin la orden de un juez, y con el propósito de su deportación.

Trump, quien esbozó este jueves una propuesta de reforma migratoria destinada a admitir en el país a más trabajadores cualificados y menos familiares de inmigrantes, no se ha pronunciado sobre el envío de cientos de inmigrantes indocumentados a Florida.

El alcalde de Broward, Mark Bogen, manifestó que "esta afluencia repentina" es "irresponsable" e "inhumana" y sugirió llevar a los hoteles propiedad del presidente Trump a los indocumentados a los que no se les pueda ofrecer albergue en Florida por falta de capacidad.

"Pidamos al presidente que abra su corazón y su hogar también", manifestó.