Diario Vasco

Madrid, 17 may (EFECOM).- El magnate ruso Mijaíl Fridman ha logrado hacerse con el 69,76 % de DIA a través de su opa, pero el futuro de la compañía sigue pendiendo de un hilo al no existir un acuerdo entre el inversor y la banca acreedora.

El resultado de la operación permite a Fridman -a través de la sociedad LetterOne- superar incluso sus expectativas iniciales, que consistían en pasar del 29 al 64,5 % a través de su oferta y a un precio de 67 céntimos por título.

El inversor ruso informó a primera hora de hoy de haberse hecho con una participación del 58,36 %, cifra que posteriormente ha elevado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) hasta el 69,76 % definitivo una vez completado el recuento.

Fuentes de LetterOne han precisado que el dato inicial facilitado a primera hora era provisional y se basaba en las cifras recogidas hasta última hora de ayer, día 16.

En cualquier caso, el éxito de la operación estaba garantizado de antemano, ya que Fridman retiró la exigencia de hacerse con un porcentaje mínimo del capital para ejecutar su opa, lo que aseguraba que saldría adelante independientemente del resultado final.

De esta forma se cumple la primera de las tres condiciones requeridas por el multimillonario para impulsar una ampliación de capital por 500 millones de euros -ya aprobada en la junta de accionistas del pasado 20 de marzo- con la que el grupo recuperaría el equilibrio patrimonial.

DIA saldría así de la situación de quiebra técnica en la que se encuentra desde finales de 2018, algo que debe hacer antes del lunes 20 de mayo para no verse abocada al concurso de acreedores o la liquidación.

Sin embargo, falta por cumplir las otras dos condiciones: contar con mayoría de miembros en el consejo de administración -un mero trámite- y alcanzar un acuerdo con la banca acreedora para que acepte aplazar hasta 2023 el vencimiento de toda la deuda a largo plazo del grupo.

Este punto es el más espinoso, ya que las conversaciones se alargan desde hace más de un mes, por el momento sin resultado.

La sociedad LetterOne ha informado hoy de que ya se ha llegado a un consenso con 16 de las 17 entidades financieras implicadas, y fuentes próximas a la negociación han apuntado que sólo falta por firmar el Banco Santander, dueño del mayor porcentaje de deuda de DIA con cerca de 300 millones de euros.

Según ha podido saber Efe, uno de los escollos es el trato a los bonistas, ya que Fridman pretende utilizar parte de la financiación para pagar a éstos y no al resto de acreedores.

Además, fuentes del mercado apuntan a que una parte de los bancos implicados han decidido vender -con pérdidas- a fondos y otros están preocupados por la amenaza que supondría tener que provisionar los perjuicios que se producirían si el grupo solicita el concurso, lo que explica que la mayoría hayan aceptado sus condiciones.

Ante esta situación, diferentes grupos de accionistas minoritarios han exhortado a la banca a alcanzar un acuerdo con LetterOne -pese a haber censurado la actuación de Fridman- para garantizar la supervivencia de la cadena de supermercados, que emplea a más de 40.000 personas y cuenta con 6.000 tiendas en España, Portugal, Argentina y Brasil.

Desde la Asociación de Accionistas Defensores de DIA (que según sus cálculos representa a cerca de un 2 % del capital) han reclamado un pacto para garantizar "la supervivencia de la empresa".