Diario Vasco

Logroño, 17 may (EFE).- El experto en innovación sanitaria Santiago Cervera ha dicho a Efe este viernes que se avanza hacia una nueva medicina, fruto de la conjunción de la inteligencia humana y la artificial, "pero nunca el criterio médico será sustituido por máquinas, ni estas podrán diagnosticar".

Cervera ha analizado la aplicación de la inteligencia artificial en la medicina en el VII Congreso Internacional de Tecnologías Emergentes y Sociedad (CITES) de la UNIR, que reúne en Logroño a 350 docentes e investigadores de toda España, Francia e Italia.

Este experto, licenciado en Medicina y fundador de una consultora dedicada a la incorporación de la innovación en la sanidad, ha constatado que las máquinas son elementos muy relevantes para generar un diagnóstico o una pauta terapeútica que determine un tratamiento.

"No hay que tenerle miedo" a la aplicación de la inteligencia artificial, ha precisado, porque estos sistemas se utilizan en la actualidad para muchos usos, como para ordenar por carpetas automáticas las fotos en el teléfono móvil.

Ha opinado que todos los avances sanitarios en el campo de la inteligencia artificial se tienen que orientar a hacer una medicina "más humana y cercana" para que el médico se dedique a lo fundamental, que es su relación con el paciente.

De este modo, los avances tecnológicos ayudarían a simplificar el diagnóstico y ahorrar tiempo para que el médico se centre en la atención del paciente, ha añadido.

Por otro lado, ha dicho que habrá que articular unas reglas éticas sobre la utilización de estos sistemas tecnológicos y cómo se posicionan las autoridades regulatorias.

Ha indicado que si un médico se equivoca en el diagnóstico con un paciente, es un solo caso; pero si se diseña un algoritmo para detectar una patología y falla algo, eso puede afectar a miles de personas.

Por ello, ha considerado que hay que "redefinir las reglas" para utilizar estas aportaciones tecnológicas y que los pacientes puedan beneficiarse de ellas.

"La inteligencia artificial ya es una realidad en el ámbito sanitario", ha constatado, de modo que en Estados Unidos la agencia reguladora FDA tiene autorizadas con validez clínica una veintena de aplicaciones de sistemas de inteligencia artificial, la mayoría orientadas a la ayuda al diagnóstico.

Ha relatado, como ejemplo, que se han desarrollado unos sistemas algorítmos para analizar información de origen digital, que suelen ser imágenes o trazados de electrocardiograma, que ofrecen "un diagnóstico con un nivel de fiabilidad superior al ojo humano".

Estos sistemas se pueden incorporar al software de un escáner, de modo que el aparato alerta al médico si un paciente puede tener un tromboembolismo pulmonar o un determinado tipo de fractura, ha explicado este experto.