Diario Vasco

Washington, 17 may (EFE).- El legislador republicano Michael McCaul afirmó hoy que la amenaza de Irán detectada por los servicios de inteligencia que ha elevado las alertas de EE.UU. recientemente tiene que ver con una estrategia para "secuestrar y matar" a soldados estadounidenses.

"Una de las células de Hizbulá es conocida por sus operaciones de secuestro y asesinato, y su directiva era de entrar, secuestrar y matar a soldados estadounidenses", declaró McCaul al periódico USA Today.

El miembro de la Cámara Baja de EE.UU. argumentó que los servicios de inteligencia estadounidenses descubrieron que el jefe de la Fuerza Quds de Irán se reunió con milicias iraníes y les dijo que se estaban preparados para "una guerra de poderes y atacar a los estadounidenses".

"En la medida en la que puedo discutirlo, fue información de inteligencia humana", comentó McCaul, que es el republicano de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU.

Hasta ahora, los funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump, incluido el secretario de Estado, Mike Pompeo, han dicho que EE.UU. detectó amenazas "específicas y creíbles" de que Irán o sus representantes podrían estar preparando ataques contra las fuerzas estadounidenses u objetivos de EE.UU.

De hecho, en los últimos días la Casa Blanca ha aumentado su tensión con Irán al asegurar que existen indicios de que Teherán podría estar planificando atacar intereses estadounidenses en Oriente Medio.

Sin embargo, por el momento, ni la cartera de Defensa ni el Departamento de Estado han divulgado pruebas ni han informado a los medios de comunicación, lo que ha generado escepticismo tanto entre la oposición como entre algunos de sus principales aliados.

El pasado martes, un portavoz de la coalición internacional que combate al yihadismo en Siria e Irak, el mayor de las Fuerzas Armadas británicas Christopher Ghika, rechazó que se haya producido un aumento en "las amenazas de fuerzas respaldadas por Irán".

Al día siguiente, el portavoz del Ministerio de Defensa alemán, Jens Flosdorff, anunció la suspensión de su programa de adiestramiento de las fuerzas de seguridad en Irak alegando que la situación en la zona es de "alerta elevada", pero precisó que Berlín no cuenta con "indicios propios".

Ante esta situación, han aumentado las voces que exigen al Gobierno estadounidense que aporte pruebas que justifiquen su decisión de reforzar a sus tropas desplegadas en el Golfo Pérsico con el envío de un portaaviones y una flota de bombarderos B-52, entre otros recursos.