Diario Vasco

El Cairo, 17 may (EFE).- Amnistía Internacional (AI) alertó hoy de que los ataques contra civiles, hospitales y otras instalaciones médicas en el noroeste de Siria lanzados por el Gobierno sirio, junto a su aliado Rusia, constituyen "crímenes de guerra" y suponen un "desastre humanitario".

?A medida que se intensifica el asalto contra Idlib, al menos 300.000 personas han quedado sin acceso a hospitales. Esto es un desastre humanitario, causado por la crueldad del Gobierno sirio que, con el apoyo de Rusia, continúa pisoteando el derecho internacional", dijo en un comunicado Lynn Maalouf, directora de investigación de AI para Oriente Medio.

Esas declaraciones se producen horas antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna para discutir la situación de Idlib, el considerado último bastión rebelde y que escapa al control del Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad.

Idlib, así como áreas de las provincias de Hama, Alepo y Latakia, están controladas por movimientos insurgentes, entre los que se incluye el Organismo de Liberación de Levante, alianza en la que participa la exfilial siria de Al Qaeda.

Desde finales de abril, Damasco y Moscú han lanzado miles de bombardeos contra posiciones de los grupos insurgentes, que también han atacado a sus puestos en un asalto que continúa.

Las tropas sirias han conseguido arrebatar a los opositores terreno en Hama, Latakia e Idlib, aunque los medios oficiales no informan de ello pues no se ha anunciado oficialmente una ofensiva.

En esas áreas hay establecido una zona desmilitarizada que fue sellada el pasado septiembre por Turquía, valedora de la oposición, y Moscú para detener una ofensiva que entonces parecía inminente.

"Los miembros del Consejo de Seguridad tienen el deber de dar prioridad a la protección de los asediados civiles de Siria ante sus estrechos intereses y las grandes rivalidades de poder. Rusia, en particular, debe usar su influencia para garantizar que Siria detenga inmediatamente los ataques contra civiles y hospitales", según Maalouf.

Según la ONU y las organizaciones médicas sirias, al menos 15 hospitales han sido dañados o destruidos en Idlib y Hama desde principios de mayo, mientras AI añadió que la escalada de ataques ha provocado el desplazamiento de 180.000 personas y al menos 16 organizaciones humanitarias han suspendido algunas de sus misiones en Idlib debido a los ataques.