Diario Vasco

Barcelona, 16 may (EFE).- El candidato a la alcaldía de Barcelona Manuel Valls ha apelado este jueves al voto socialista y progresista para evitar que la capital catalana sea gobernada "desde Waterloo" y se vea abocada a la "subordinación" y la "sumisión", y para superar el "resentimiento" y la "división" que ha provocado el "procés".

El alcaldable ha celebrado este jueves el acto central de su campaña electoral para el 26M en el pabellón de Vall d'Hebrón, en el que ha estado arropado por la portavoz nacional de Cs, Inés Arrimadas, partido que avala su candidatura, desde donde se ha dirigido al votante socialista ante la ambigüedad del PSC sobre sus pactos postelectorales.

"No queremos que Barcelona siga con más resentimiento y división -en alusión al proceso soberanista-. (...) No queremos que sea una moneda de cambio, no queremos que sea una palanca, ni una sucursal, ni una delegación. No queremos para Barcelona la subordinación y la sumisión", ha afirmado el candidato durante su discurso.

En este sentido, Valls ha advertido de que si la capital catalana es gobernada por los independentistas proseguiría la "división", la "alejarían" de España y, por tanto, de Europa, la someterían a su "obsesión etnicista" y la abocarían a la "decadencia, la subordinación y la sumisión".

"No queremos que Barcelona se gobierne desde Waterloo", ha clamado el aspirante a la alcaldía de Barcelona durante el acto, al que también han asistido, entre otros, el número tres de su candidatura, el exministro socialista Celestino Corbacho, Albert Boadella y su hermana, Giovanna, además de otros miembros de la lista y dirigentes de la formación naranja.

Valls ha cargado con dureza contra el candidato de ERC, Ernest Maragall, del que ha dicho que es la "expresión paradigmática del converso" por su "radicalización tardía" al entrar en la "lógica agitadora del procés".

"Su intención es hacer de Barcelona la palanca para conseguir la independencia de Cataluña", ha avisado ante unas 1.200 personas que han asistido al acto, según fuentes de la candidatura de Valls.

Ante esta perspectiva, ha apelado al voto para "liderar un proyecto de cambio potente" y, en especial, se ha dirigido al votante de "tradición progresista" y al electorado socialista ante la falta de claridad del PSC sobre sus pactos electorales, a los que ha garantizado fidelidad para "recuperar" la ciudad.

"Les digo que se lo piensen con sentido de la responsabilidad, de respeto por el buen gobierno (...) No les defraudaré", ha asegurado antes de agregar: "hoy más que nunca somos la esperanza y el futuro de Cataluña".

Arrimadas, por su parte, ha afirmado que el 26M "va de (Manuel) Valls o de (Ada) Colau con los separatistas", porque lo que "está en juego" es que Barcelona sea una ciudad "abierta y plural" o "'lazilandia', la capital de lazo de la república imaginaria".

Ha destacado que Barcelona siempre ha sido un "lugar de encuentro" para muchas personas venidas de otros puntos de España y, en este sentido, ha avisado de que el 26M "lo que nos jugamos es que siga siendo una tierra que acoge o de la que muchos tienen que irse, porque no aguantan más el nacionalismo y el populismo de Colau. Quedarse o irse".

Por ello, Arrimadas ha clamado: "Esto va de Valls o de Colau con los separatistas. De una ciudad que mira a España y Europa o la capital del lazo. Va de sensatez o de caos".