Diario Vasco

Madrid, 16 may (EFE).- ERC ha consumado este jueves su prometido veto a la designación de Miquel Iceta como senador para que pudiera presidir la Cámara Alta y ha provocado que aumente la distancia entre Pedro Sánchez y el independentismo, un 'divorcio' que tanto el PP como Ciudadanos han coincidido en calificar de "fingido".

El descarte de Iceta en el Parlament con los votos de los partidos independentistas ha vuelto a centrar los discursos y los cruces de acusaciones entre los líderes políticos y los candidatos del 26M en esta jornada que también ha estado marcada por las reacciones a la detención en Francia del histórico dirigente etarra Josu Ternera.

"No quieren soluciones, quieren vivir del conflicto". Con estas palabras expresaba en Las Palmas Pedro Sánchez su crítica a los independentistas por cerrar el paso del primer secretario del PSC.

El presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE no ha dado pistas sobre cuál será su apuesta para ocupar ese puesto, como tampoco ha avanzado aún quién presidirá el Congreso y estará al frente de una Mesa en la que no van a estar los independentistas.

A pesar del visible alejamiento, ERC ha desvinculado el veto a Iceta de las negociaciones que pueda tener este partido con los socialistas para la investidura de Sánchez.

En la derecha, en cualquier caso, no se creen que el presidente y los soberanistas den por rota la posibilidad de acuerdo.

De "divorcio fingido" ha hablado la cabeza de lista del PP a las europeas, Dolors Montserrat, para quien todo, en este caso, "es puro teatro electoral".

El líder del PP, Pablo Casado, ha hecho una advertencia a Sánchez, la de que no podrá colmar el "ansia" de "romper España" del "tigre" del nacionalismo, que le puede acabar "devorando".

Albert Rivera también ha expresado sus reservas al supuesto cisma entre Sánchez y el independentismo.

El líder de Ciudadanos cree que Sánchez "finge que se pelea" con los separatistas hasta que se celebren las elecciones municipales, autonómicas y europeas, y el 27 de mayo se sabrá "qué han tramado y qué concesiones y cesiones han pactado".

Ha habido otro acontecimiento del día que han copado también reacciones y discursos: La detención en Francia de Josu Ternera, que los líderes de los principales partidos han celebrado, además de subrayar la labor de las fuerzas de seguridad en la lucha antiterrorista.

Un hecho que ha entrado en el contexto electoral por ejemplo en las palabras de Pablo Casado, quien ha señalado que espera que Bildu, "el partido de Ternera", no tenga "nada que ver ni por abstención ni por apoyo" con la eventual investidura de Pedro Sánchez.

En cualquier caso, la carrera por las urnas del 26 de mayo sigue estando muy influenciada por el contexto nacional, a pocos días de que se constituyan las Cortes y a la espera de lo que negocie Sánchez y con quién lo negocie para lograr su investidura.

Todo en una jornada en la que los candidatos a Europa de la izquierda han insistido en la importancia de la movilización para elegir a los representantes del Parlamento Europeo.

"Casi prefiero que voten a quien sea, pero que voten" y "si prefieren las candidaturas socialistas, mejor", ha dicho el cabeza de lista del PSOE a las europeas, Josep Borrell.

Y la número uno de Unidas Podemos al Parlamento Europeo (PE), María Eugenia Rodríguez Palop, ha alertado de la necesidad de responder al fenómeno de la extrema derecha y ha hecho una advertencia, la de que el presidente francés, Emmanuel Macron, no es un aliado sino "la pista de aterrizaje" de la ultraderecha.

Mientras, el cabeza de lista de Ciudadanos, Luis Garicano, ha anunciado una original promesa, la de impulsar un programa Erasmus para mayores de 65 años, que permita a los mayores europeos disfrutar de la experiencia educativa a la que pueden acceder sus nietos.