Diario Vasco

Budapest, 16 may (EFE).- El presidente del Parlamento húngaro, el ultraconservador László Kövér, ha comparado a los homosexuales que quieren adoptar a niños con pedófilos, una declaración que ha sido criticada por incitar al odio.

"Desde un punto de vista moral no hay ninguna diferencia entre el comportamiento de un pedófilo y los que piden esto (el matrimonio y la posibilidad de adopción por parte de las parejas homosexuales)", aseguró Kövér en un acto electoral en Budapest, citado por el portal digital "index".

"El niño en ambos casos es un objeto, un artículo de placer, un objeto de realización personal", agregó el presidente del Parlamento, que es también uno de los fundadores del partido gubernamental que lidera el primer ministro Viktor Orbán, el Fidesz.

La membresía del Fidesz ha sido recientemente suspendido en el Partido Popular Europeo, la familia política conservadora a la que pertenece, por una campaña contra el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Kövér agregó que "un homosexual normal sabe cómo es el orden del mundo" y que no puede exigir adoptar porque no es "igual" a la población heterosexual.

Las palabras de Kövér han sido criticadas por asociaciones a favor de los derechos LGTBI y por figuras públicas conocidas, como el politólogo Zoltán Lakner.

"Kövér ha ofendido de forma brutal a todas la parejas que quieren adoptar", declaró Lakner.

Y añadió: "Las frases (del presidente del Parlamento) determinan claramente quienes son blanco del ataque político y a quienes hay que odiar".

"Si alguien cree que adoptar a un niño ya nacido, darle amor y ofrecerle una familia significa lo mismo que abusar sexualmente de él, esa persona seguramente no es competente en asuntos morales", agregó en su página de Facebook este conocido politólogo abiertamente gay.

En Hungría existe la posibilidad teórica de adoptar por parte de las parejas del mismo sexo, aunque la legislación favorece a los matrimonios heterosexuales.

En Hungría no está autorizado el matrimonio gay, lo que hace muy difícil la adopción por parte de las parejas homosexuales, que generalmente intentan adoptar de forma individual.

La Constitución húngara de 2011, aprobada solo por la mayoría del partido de Orbán, determina el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer.