Diario Vasco

Madrid, 16 may (EFE).- El policía Andrés Gómez Gordo, que fue asesor de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, ha negado hoy ante el juez del caso Villarejo haber recibido ningún tipo de documentación de manos del antiguo chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas.

Gómez Gordo ha declarado hoy en la pieza del caso que investiga la operación Kitchen, por la que supuestamente el exchófer Sergio Ríos actuó de confidente de la Policía y cobró 48.000 euros de fondos reservados a cambio de sustraer documentación sensible al extesorero, todo ello en el año 2013 y por orden del Ministerio del Interior, que dirigía entonces Jorge Fernández Díaz.

Lo ha hecho después de que el exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional Enrique García Castaño, El Gordo, implicado en la operación, le señalara ante el juez afirmando que recibió documentación del chófer que previamente éste había sustraído a Bárcenas.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, en su declaración, que ha durado muy poco tiempo, los fiscales le han preguntado si es cierta esa afirmación de García Castaño y él ha negado haber recibido ningún tipo de información de Ríos.

Gómez Gordo, que fue director general de Documentación y Análisis en el Gobierno de Cospedal en Castilla-La Mancha, ya ha declarado otras dos veces como investigado en la pieza de Kitchen y el juez le impuso tras una de sus comparecencias la medida cautelar de prohibición de salir de España.

En esta pieza también está imputado el exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino, a cuyas ordenes se encontraban el resto de los policías investigados.

Pino rechazó en su declaración que el dispositivo para vigilar a Bárcenas fuera ilegal, versión que corroboró El Gordo, así como el propio Villarejo, quienes coincidieron en defender la legalidad de la operación, que redujeron a un mero dispositivo para vigilar al extesorero ante la alarma social al conocerse su fortuna en Suiza.

También ha declarado por estos hechos el matrimonio Bárcenas. El extesorero explicó que su chófer llevó, por encargo suyo, documentos sobre la contabilidad paralela del partido desde la sede del PP a un estudio de restauración de su mujer (de donde supuestamente luego Ríos los sustrajo), así como una carpeta con documentos al despacho de su entonces abogado.

Sostuvo que esos papeles no eran tan relevantes para la causa en comparación con otros documentos que ya había aportado y descargó la responsabilidad en caso de que algo faltara en terceras personas.

En relación a esta operación, el Ministerio del Interior informó a la Audiencia Nacional de que se han hallado evidencias de que en ella participaron policías y confidentes, algunos pagados con fondos reservados.

Además de Gómez Gordo, hoy ha declarado ante el juez del caso Villarejo, Manuel García Castellón, el exsubdirector de Interviú Luis Rendueles, imputado en la pieza sobre un presunto espionaje al líder de Podemos, Pablo Iglesias.

El magistrado le citó tras implicarle el exdirector de la revista Alberto Pozas en la entrega a Villarejo de un "pendrive" con datos extraídos de un móvil robado a la asesora de Podemos Dina Bousselham.

En su declaración, Pozas, que dimitió como director general de Información Nacional de Moncloa tras verse implicado en estos hechos, relató que el material extraído del móvil de la asesora llegó a la redacción de Interviú en un sobre de forma anónima.

Explicó que consideraron que esos datos no eran publicables y que fue él quien facilitó a Villarejo el dispositivo con la copia de los datos del teléfono de Bousselham, que fue hallada en el registro de la casa del excomisario.

Según fuentes jurídicas consultadas por Efe, Rendueles ha respondido hoy a todas las preguntas que se le han formulado sobre esta pieza que está bajo secreto de sumario, como también lo está la relativa a la operación Kitchen.