Diario Vasco

Barbastro , 16 may .- Los obispos de Lérida y de Barbastro-Monzón han hecho públicas este jueves, ante el juez encargado de dirimir el litigio entre ambos por la propiedad de 111 obras de arte de las parroquias de la zona oriental de Aragón, sus diferentes e irreconciliables posiciones respecto a un conflicto que perdura desde hace casi 25 años.

Al comienzo de la vista, el obispo de Lérida, Salvador Giménez, ha cuestionado el valor de las resoluciones de los tribunales vaticanos que ordenaban su devolución y ha explicado que el litigio "ha empezado desde cero en una vía totalmente distinta".

Con esta afirmación, hecha ante el titular del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Barbastro encargado de dirimir la demanda interpuesta por su homólogo altoaragonés, Giménez ha defendido su posición de defensa de propiedad de 83 de las 111 piezas reclamadas, entre ellas las más valiosas de la colección.

En respuesta a las preguntas formuladas por los representantes del obispado de Barbastro y del Gobierno aragonés, ha admitido que en el acto de conciliación previo a la celebración del juicio reconoció la propiedad aragonesa de las piezas, pero que la Ley civil de patrimonio de Cataluña le impidió devolverlas antes.

Ha añadido que su decisión posterior de afirmar que 83 de las piezas eran de la Diócesis de Lérida se debía a la aparición de "toda una documentación que se presentó (en los tribunales vaticanos), pero que no se leyó ni se tuvo en cuenta".

Por su parte, el obispo de Barbastro, Ángel Pérez, se ha referido al obispo de Lérida como una "bellísima persona", pero ha admitido que sintió "extrañeza" cuando conoció su posición reciente en contra de la devolución de 83 de las piezas.

Se ha referido, además, a las reuniones mantenidas por sus antecesores, tanto en Lérida como en Barbastro, con el nuncio en España, en las que los prelados catalanes firmaron documentos de reconocimiento de la propiedad aragonesa de los bienes.

Posteriormente, ha intervenido como testigo el antecesor de Ángel Pérez al frente del Obispado de Barbastro, Alfonso Millián, quien ha reconocido que los obispos de Lérida anteriores a Giménez, Joan Piris y Xavier Salinas, habían reconocido ante el nuncio la propiedad aragonesa de los bienes.

Posteriormente, los peritos de las diócesis de Lérida y de Barbastro-Monzón han expresado sus diferentes posiciones respecto a la propiedad de las piezas de las parroquias aragonesas y a la naturaleza y validez legal de las operaciones llevadas a cabo por el obispo Josep Messeguer a principios del siglo pasado para depositar los bienes en su museo.

Así, mientras los peritos del obispado altoaragonés han asegurado ante el juez encargado de resolver el litigio que no existen documentos sobre la posible venta de las piezas porque "no pueden existir", los del catalán han dicho que las cartas entre Messeguer y los párrocos prueban que en su mayor parte fueron vendidas.