Diario Vasco

Manila, 16 may (EFE).- Filipinas llamó hoy a consultas a su embajador y los cónsules en Canadá tras expirar el plazo que había dado al país norteamericano para que se llevara decenas de contenedores de basura que envió hace seis años.

"A la medianoche fueron enviadas las cartas de retirada a nuestro embajador y cónsules en Canadá", dijo el secretario de Asuntos Exteriores, Teodoro Locsin, en su cuenta de Twitter.

"Mantendremos una presencia diplomática disminuida en Canadá hasta que su basura salga hacia allá", añadió Locsin, que atribuyó la decisión a la incomparecencia de representantes canadienses a una reunión para abordar el asunto.

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, arremetió el mes pasado contra Ottawa por la presencia de los contenedores con toneladas de basura en un vertedero de Tarlac, al norte de Manila, que Canadá exportó entre 2013 y 2014.

El mandatario amenazó con declarar la guerra a Canadá si no se llevaba los desperdicios -que incluyen residuos domésticos, plásticos y papel- y derramar él mismo la basura en ese país "para que se la coman si quieren".

La semana pasada Manila dijo que Canadá había aceptado llevarse unos 69 contenedores que habían sido enviados a Filipinas por error después de que Duterte fijara el 15 de mayo como plazo para retirarlos, pero el país norteamericano no lo ha hecho todavía.

El conflicto de la basura ha motivado varias protestas diplomáticas de Filipinas, pero Ottawa se negó en su momento a actuar alegando que el envío de basura fue "una transacción privada" no avalada por el gobierno.

Canadá modificó en 2016 su legislación para prohibir los envíos de "desechos peligrosos" y un tribunal canadiense emitió una resolución judicial que ordena a la empresa importadora a reenviar la basura de vuelta a Canadá.